A 350 kilómetros de pesca pura: quince especies y piezas de hasta 25 kilos en un río amazónico de Bolivia
Jornadas de hasta doce horas, acceso combinado con vuelos y camionetas 4x4, y un operativo de pesca con devolución obligatoria que reúne tambaquí, pacú, dorado y surubí en la selva boliviana.
Un curso de agua dulce de más de 350 kilómetros de extensión navegable, ubicado en la Amazonía boliviana, reúne en un mismo tramo la presencia simultánea de quince especies de peces, con ejemplares que en jornadas favorables pueden acercarse a los 25 kilogramos de peso y registrar, en una sola caña, más de veinte piques a lo largo del día. La oferta combina pesca deportiva con devolución obligatoria, alojamiento en un campamento cercano a la costa y traslados terrestres en vehículos de doble tracción que cubren la etapa final del acceso desde Buenos Aires.
El inventario de especies y los portes registrados
Entre las especies que conviven en pozos, correderas y costas de piedra del río se mencionan el tambaquí, el pacú, el manguruyú amarillo y negro, el dorado, la payara, la yatorana, la corvina de río, el surubí atigrado y la paleta. El rango de peso de las capturas habituales va desde los cuatro kilogramos hasta piezas cercanas a los 25 kilogramos, de acuerdo con el parte que difunden los organizadores de la salida.
Acceso, logística y operativa diaria
Desde Buenos Aires el viaje se compone de tramos aéreos con escala y traslados terrestres que, sumados, superan las diez horas. El tramo final se cubre en camionetas 4x4, una decisión que marca el ingreso efectivo al ambiente selvático y deja atrás el ritmo urbano. En el destino, el campamento dispone de grandes carpas para alojamiento y de refrigerios, almuerzos y cenas incluidos, mientras que tres embarcaciones con motor y tres guías locales quedan a disposición del grupo durante la jornada.
Horarios, carnadas y señuelos según la condición del agua
Las salidas de pesca arrancan alrededor de las 8:30 y pueden extenderse hasta las 20 horas, con jornadas que en los días de mejor pique cubren hasta doce horas efectivas sobre el agua. La carnada base es sábalo, sardinas de la zona, lombriz y postas de peces autóctonos. Cuando el agua se presenta clara existe la posibilidad de trabajar también con señuelos artificiales: minnows de 90 a 110 milímetros, cranks de paleta corta, cucharas giratorias número 5 y señuelos de superficie tipo whopper plopper. Con agua oscura la recomendación de los guías es sostenerse con carnada natural.
Equipamiento recomendado y normas de devolución
- Calzado con suela antideslizante bien sujeto al pie, tipo Crocs o trekking, indispensable para las costas de piedra cubiertas de verdín.
- Ropa de manga larga, guantes, buff y lentes con protección ultravioleta frente al calor, la humedad y la presencia de insectos durante muchas horas seguidas.
- Bronceador, repelente y filtros de agua personal como elementos básicos de uso cotidiano en la selva.
- Pinzas propias para retirar anzuelos circulares, ya que el uso de boga grip no está permitido para evitar lesiones en los ejemplares grandes.
- Pesca exclusivamente con devolución obligatoria, técnica que requiere no clavar de inmediato para preservar a los peces y devolverlos al agua en buenas condiciones.
Cinco días consecutivos de actividad en ese entorno, señalan los guías, desgastan rápido si el equipamiento no está completo desde el primer día, lo que vuelve al detalle del calzado, la protección solar y los filtros de agua una variable tan relevante como la elección de la caña o la carnada. La combinación de accesos prolongados, operativa de doce horas y devolución obligatoria configura un formato de pesca deportiva orientado a pescadores con experiencia previa en ambientes de selva y ríos de gran porte.
