Saltar al contenido
Miércoles, 14 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Almacenes de barrio: la compra se encoge y la góndola se llena de marcas más baratas

Los comercios de cercanía de la provincia de Buenos Aires venden menos unidades por ticket y ven un desplazamiento hacia opciones PYME, en un contexto donde los servicios y el transporte se llevan cerca del 40% del sueldo antes de pasar por la verdulería o el kiosco.

Por Ana Clara PereyraFintech y economía digital · · hace 1 h
Almacenes de barrio: la compra se encoge y la góndola se llena de marcas más baratas

A cuánto se va el sueldo antes de llegar al almacén: alrededor del 40% del ingreso mensual. Eso dijo Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires, y es la cifra que repiten los almaceneros cuando describen el presente de sus clientes. "Todos hablan de un 40%", resumió el dirigente, y agregó: "Solo el 60 queda para vivir". El resto, antes de la primera compra de alimentos, ya quedó comprometido con colectivo, prepaga, gas y luz. Vamos a los números: si el dato es 40%, el dinero disponible para alimentos, alquiler y ocio se reduce a 60% del ingreso. Comparado con un hogar donde los servicios representaban históricamente 20 o 25%, la presión sobre la compra de alimentos en el barrio se duplicó.

Menos unidades por ticket y elección más barata dentro de la misma góndola

Esa merma en el ingreso disponible se nota en el mostrador. "La gente compra lo justo y necesario", describió Savore, que escucha ese comentario a diario en los locales del sector. La reducción no pasa solo por unidades: el consumidor compara precios dentro de la misma categoría y cambia de marca sin miramientos.

  • Pan lactal de 600 gramos: primera marca, alrededor de 6.000 pesos; marca PYME, alrededor de 3.000 pesos.
  • Fideos: primera marca, hasta 4.000 pesos; alternativa PYME, desde 1.200 pesos.
  • Galletitas: "las tres cuartas partes de la góndola son empresas PYME", según Savore.
  • Leche: aumento del 4% en lácteos el mes pasado; el litro se vende por encima de los 2.000 pesos.

La brecha entre primera marca y PYME es lo que empuja el desplazamiento. En pan lactal y en fidos, la diferencia duplica el precio; en algunos casos, casi lo triplica. Para un bolsillo ajustado, la decisión deja de ser una cuestión de lealtad y pasa a ser aritmética.

Granel en el local: la estrategia para sostener el volumen

Algunos almacenes encontraron un atajo para defender el ticket promedio: comprar a granel y envasar en el mostrador. Una caja de cereales de marca tradicional cuesta alrededor de 8.000 pesos; envasada en el local, el mismo gramaje baja a 3.000 pesos. En avena, la versión del almacén sale 2.000 pesos frente a cajas de marcas conocidas que rondan los 5.000. Comparado con la oferta de supermercado, la diferencia se mantiene y permite al almacenero pelear precio sin resignar margen.

El ritmo de los aumentos también cambió la logística. Con una inflación más lenta, ya no hace falta acumular mercadería como cobertura ante remarcaciones diarias. "Depósito no neces...", alcanzó a decir Savore antes de que se cortara la frase, pero la idea quedó: sin la presión de remarcaciones diarias, el stock se maneja con reposición más ajustada y menos capital inmovilizado.

Qué dice la letra chica

La foto que dibuja la Federación de Almaceneros bonaerenses muestra a un consumidor que llega con el presupuesto preasignado, compra menos unidades por visita y se mueve hacia marcas de menor precio dentro de la misma categoría. La estrategia del granel en el local aparece como respuesta puntual de los comercios para sostener ventas sin sacrificar ticket. Los precios y porcentajes mencionados provienen de declaraciones del vicepresidente de la entidad y son de referencia para los almacenes consultados; los montos pueden variar por zona, proveedor y marca. Lo que no varía es el diagnóstico: la letra chica del ticket de almacén hoy se negocia antes de cruzar la puerta.

AC
Ana Clara PereyraFintech y economía digital

Te puede interesar