Barkley cuelga el micrófono: el fin de una era en el básquet de la tele
El exjugador confirmó que la temporada que viene será la última en Inside the NBA. Su salida arrastra la de Ernie Johnson y deja al programa sin su alquimia histórica.
Vaya a saber uno qué miraba en 1995, pero seguro no era un videito de Chuck con una cerveza en la mano. El caso es que Charles Barkley confirmó lo que muchos sospechaban: la próxima temporada de la NBA será la última como analista en Inside the NBA. Más de veinticinco años frente a cámara, contando verdades como puños y bancando tandas de chistes que nadie más se animaría a tirar.
La decisión no es solitaria ni caprichosa. Barkley dejó la puerta abierta pero atada con candado: se va solo si Ernie Johnson también se va. Y eso parece cantado, porque el propio conductor le había pedido que estirara dos temporadas más antes de colgar los guantes. Cumplido el plazo, el cuarteto histórico se desarma: Johnson se retiró como presentador central, Kenny Smith y Shaquille O'Neal quedan con el legado de haber formado, junto a Chuck, el panel más reconocible del periodismo deportivo estadounidense.
La química que nació en 1989
El programa arrancó en 1989 cuando TNT se quedó con los derechos de la NBA. Ernie Johnson se sentó en la mesa en 1990, Kenny Smith llegó en 1998 y Barkley completó la fórmula en 2000. Faltaba una pieza: Shaquille O'Neal se sumó en 2011 y de ahí en más fue casi imposible mirar un partido sin querer quedarse hasta el bloque de análisis. La mudanza de TNT a ESPN no movió a Chuck de su silla, fiel a sus compañeros y al público que lo bancó durante décadas.
- Barkley: confirmado el retiro al final de la próxima temporada.
- Johnson: condicionó la salida de Chuck a la suya propia.
- Smith y O'Neal: por ahora siguen en el proyecto tras la mudanza a ESPN.
- Inside the NBA: arrancó en 1989 con TNT y cambió de pantalla sin perder a su figura.
¿Y ahora qué? Difícil imaginar un reemplazo que banque el ritmo, las picanas y las carcajadas que regalaba este grupo cada noche. Vale la pena quedarse hasta el último minuto de la próxima temporada, porque lo que viene después va a ser, nos guste o no, otro programa. No es el mismo animal sin Chuck diciendo las cosas como le salen.
