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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Chacras de Coria: el pueblo mendocino que ya no se atraviesa, se visita

A pocos kilómetros del centro capitalino, el distrito que era escala hacia las bodegas se transformó en un destino con hotelería boutique, cocina de autor, bares de vinos y un calendario de festivales que sostiene estadías de varios días.

Por Julia MartinelliCiencia y espacio · · hace 1 h
Chacras de Coria: el pueblo mendocino que ya no se atraviesa, se visita

Me acuerdo de la primera vez que pasé por Chacras de Coria, hace ya varios años, y la sensación que me quedó fue la de un pueblo arbolado que uno cruzaba con el auto puesto en modo automático, con la mirada clavada en el camino hacia Maipú o hacia las bodegas de Luján de Cuyo. Nada que invitara a frenar, salvo alguna parada técnica para estirar las piernas. Por eso, cuando volví a recorrerlo en estos días y lo encontré convertido en un destino con hoteles boutique premiados internacionalmente, restaurantes de apenas cuarenta cubiertos y bares donde la conversación se arma alrededor de una copa de Malbec, no pude menos que detenerme a charlar con quienes están detrás de ese cambio. Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, me explicó la mecánica de lo que pasó: la oferta creció de manera sostenida en los últimos tres años y hoy permite organizar una estadía de varios días sin necesidad de grandes traslados.

De escala en el camino a convertirse en destino completo

Para dimensionarlo, vale una imagen de cocina: si antes Chacras era la mesada por la que uno pasaba corriendo antes de llegar a la cocina de verdad, hoy es esa mesada convertida en un pequeño restaurante con lugar para sentarse, probar y quedarse. El distrito, dentro del departamento de Luján de Cuyo, concentra alrededor de 30 hoteles y lodges vitivinícolas. Aproximadamente un tercio de esos establecimientos abrió entre 2023 y 2026, lo que refleja el ritmo de crecimiento de los últimos años. A eso se suman cerca de 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos, una densidad notable para un área que, sobre el mapa, sigue siendo apenas un punto a 15 kilómetros del centro de Mendoza.

Dos establecimientos de la zona recibieron Llaves Michelin en 2026: Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras. Otros dos reconocidos por la misma guía, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también operan en parajes de Luján de Cuyo, lo que confirma que el fenómeno no se limita a una sola calle sino que se extiende por todo el departamento.

La gastronomía como eje y el fenómeno Daukos

La gastronomía es uno de los ejes del destino. Restaurantes de cocina de autor comparten escena con bares de vinos, cafeterías de especialidad y propuestas informales. Los menús que pude ver priorizan productos regionales: aceite de oliva, carnes, trucha, vegetales y frutos secos, siempre con un Malbec, un vermut o un espumante mendocino como compañía lógica. Esa lógica no es casual: la cocina de la zona se piensa a sí misma como una extensión de la bodega, y el comensal lo percibe apenas se sienta.

Una referencia reciente es Daukos, abierto a principios de 2026 en el interior del Hotel Boutique La María, sobre calle Darragueira 1551. Hablar con sus responsables es entender por qué este lugar concentra tanta expectativa: apenas 44 cubiertos, una carta de 400 etiquetas de vinos y un menú que incluye pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo. Los mismos responsables llevan adelante Chirivia, en Potrerillos, un restaurante itinerante con menú de diez pasos y aforo limitado, ubicado junto al dique, a 57 kilómetros de Chacras por la ruta nacional 7, una excursión que perfectamente puede ocupar un día entero de la estadía.

Quién visita Chacras hoy

  • Perfil etario amplio: visitantes de entre 30 y 65 años, con un segundo perfil más joven que se acerca por la música electrónica y la vida nocturna.
  • Origen: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa.
  • Permanencia habitual: dos a cuatro noches, con posibilidades reales de extender la estadía sin repetir planes.
  • Pico de ocupación en diciembre, empujado por el Sunsetstrip de Hernán Cattáneo, que atrae a miles de personas desde distintos puntos del país y del exterior.
  • Intereses que conviven: bodegas, gastronomía, bares de vinos, festivales y deportes outdoor.

Lo que sigue, según me adelantaron en la oficina de Turismo y entre los propios hoteleros, es seguir ampliando la oferta de lodges vitivinícolas y afinar la articulación entre los festivales de música y la gastronomía, de manera que el visitante que viene por una noche por el Sunsetstrip termine descubriendo que vale la pena volver una semana completa, con otra compañía y otro ritmo. En esa conversación, que todavía está abierta, Chacras de Coria dejó de ser lo que era cuando yo pasé por allí con el auto en modo automático y empezó a escribirse como un destino en serio. Lo que me llevo, después de esta recorrida, es la sensación de que el pueblo mendocino ya no se atraviesa: se visita, se prueba y, sobre todo, se disfruta sin apuro.

JM
Julia MartinelliCiencia y espacio

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