Condenaron en Rosario a un enfermero que revendía fentanilo y otros medicamentos robados de un policlínico
Luis Benavídez recibió cuatro años y seis meses de prisión efectiva por vender sustancias que obtenía del Policlínico PAMI II. El caso se destapó tras la muerte de un comprador y la denuncia del padre de la víctima, cuya autopsia no pudo determinar la causa del deceso.
Valentina Schmidt — La Justicia federal de Rosario condenó a Luis Benavídez, enfermero del Policlínico PAMI II de esa ciudad, a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por haber sustraído y vendido fentanilo y otros medicamentos de uso hospitalario que obtenía en su lugar de empleo. La pena incluyó una inhabilitación por el mismo período para ejercer la enfermería y para ocupar cargos públicos.
El hombre, de 37 años, comercializaba las sustancias por redes sociales y coordinaba las transacciones a través de mensajes de audio y chats que la fiscalía reconstruyó a partir del teléfono de un comprador. Esos registros fueron clave para acreditar el vínculo entre Benavídez y los compradores, y para demostrar que el enfermero ofrecía compuestos de uso clínico con fines recreativos.
Los cuatro delitos reconocidos
- Comercio de estupefacientes, por la venta de fentanilo.
- Comercialización de sustancias medicinales peligrosas con ocultamiento de su carácter nocivo, a partir del bromuro de vecuronio.
- Hurto, por la sustracción de los medicamentos del policlínico.
- Tenencia ilegítima de un arma de fuego de uso civil, derivada de una pistola secuestrada en un procedimiento de allanamiento.
La condena fue producto de un acuerdo pleno entre el Ministerio Público Fiscal y la defensa. Benavídez reconoció los hechos, su intervención en los mismos, la prueba reunida por la acusación, la calificación legal propuesta y la pena solicitada. El juez federal de garantías Carlos Vera Barros homologó ese entendimiento en una audiencia realizada el 4 de septiembre, según consta en la información publicada.
Qué se confirmó y qué sostiene la acusación
El material disponible confirma que el enfermero trabajaba en el Policlínico PAMI II desde 2014 y que las sustancias que comercializaba provenían de ese establecimiento, de acuerdo con la acusación validada por el juez. La acusación también sostiene que los medicamentos eran ofrecidos por redes sociales y que el bromuro de vecuronio, un relajante muscular de uso hospitalario, fue vendido sin advertir sus riesgos.
El caso que no se esclareció
La pesquisa por la muerte del comprador —un hombre de 37 años encontrado sin vida en su departamento el 9 de agosto de 2023— había quedado archivada en la justicia provincial. La autopsia no logró establecer la causa de muerte y el laboratorio no contaba con las técnicas necesarias para confirmar la presencia de vecuronio en el organismo, lo que impide atribuir el deceso a una sustancia específica. El padre del fallecido fue quien aportó el teléfono y la documentación a la Unidad Fiscal Rosario y denunció que su hijo le compraba fentanilo y otros compuestos a un enfermero, dato que dio inicio a la investigación federal.
Respuesta oficial y silencio
Hasta el momento no se difundió un comunicado del Policlínico PAMI II ni de las autoridades del PAMI sobre el caso. El acuerdo entre fiscalía y defensa y la condena homologada por el juez federal Vera Barros son los únicos pronunciamientos públicos disponibles en la información relevada por este medio.
