Créditos exprés, infierno largo: cómo las billeteras digitales empujan a familias neuquinas al pozo de la deuda
Las tasas que muestran las plataformas en pantalla no son las que terminan cobrando. En Neuquén, Defensa del Consumidor advierte sobre intereses "casi usureros", morosidad cinco veces más alta que en la región y un régimen de refinanciación que pocos conocen.
Conozco a Marta hace más de una década. Es de Cutral Co, tiene 47 años, dos hijos en edad escolar y un sueldo administrativo que no le alcanza para llegar al 30. Como me repite cada vez que hablamos: "Pago todo con la app, pero el descubierto del mes pasado me sigue persiguiendo". Su caso no es una excepción; desde el interior del país, el paisaje se repite en cada pueblo y en cada ciudad donde la inflación le viene ganando la carrera a los ingresos.
Cubrir el alquiler, la luz o la comida con una billetera virtual parece una salida rápida, pero el costo real suele aparecer recién en el extracto. Para cuando el usuario quiere regularizar la situación, la deuda original ya es otra muy distinta, y ahí empieza un calvario que muchas familias neuquinas están empezando a denunciar formalmente.
Letra chica que multiplica la deuda
Según Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor, las tasas que cobran las plataformas financieras digitales son "casi usureras para los ciudadanos" y las condiciones contractuales no siempre están escritas de forma clara. El mecanismo que describe es repetido y conocido: la app ofrece una tasa determinada en pantalla, pero la letra chica agrega cargos y condiciones que el usuario no lee, y que recién aparecen cuando ya es demasiado tarde.
“Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro.”Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén
El funcionario municipal graficó así el fenómeno, que tiene un trasfondo estructural: los salarios, las jubilaciones y los ingresos de trabajadores independientes y pequeños comerciantes perdieron contra la inflación en los últimos años. Ante la imposibilidad real de llegar a fin de mes, las familias recurren al crédito digital para gastos básicos, y ahí empieza la trampa.
Una morosidad cinco veces más alta que en la región
El índice de morosidad en Argentina se ubica cerca del 20%, casi cinco veces el promedio de los países vecinos, que registran entre el 4% y el 5%. La brecha no es un dato menor: muestra que acá no se trata de una cultura del incumplimiento, sino de una economía que licua los ingresos y empuja a la gente a financiarse a tasas que en cualquier otro país de la región serían consideradas abusivas.
Qué hacer si la deuda ya se volvió impagable
- El Régimen Especial de Refinanciación de Deuda ofrece préstamos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35%, que Tomasini calificó como "una tasa muy accesible, diría blandísima", pensada para que las familias puedan cortar el ciclo de intereses compuestos.
- Si una empresa de cobranza llama de forma repetida, amenaza o propone condiciones abusivas, esa conducta "no está permitida" y el damnificado puede presentar capturas de pantalla como prueba para iniciar un reclamo formal ante Defensa del Consumidor.
- La prevención, advirtió Tomasini, también es clave: una vez que se sale del pozo, hay que evitar volver a financiar gastos cotidianos con billetera virtual, porque la rueda vuelve a girar desde el primer click.
Lo que el Estado neuquino no termina de decir con la suficiente claridad es cuántos usuarios ya están atrapados en este circuito ni cuántas familias accedieron efectivamente al régimen de refinanciación. Mientras tanto, Marta sigue recibiendo notificaciones en su celular: cada recordatorio de la app es un recordatorio de que, en este sistema, pedir prestado para comer puede terminar costando el doble de lo que alguna vez imaginó.
