Devoto se vacía: ya mudaron al 60 por ciento de los presos a Marcos Paz y crecen las quejas por las pertenencias
Más de 1.050 internos fueron reubicados en el Complejo Penitenciario Federal VIII. Detenidos y defensores afirman que los bolsones con ropa, frazadas y elementos de higiene no llegaron. Un sector amenazaba con una huelga de hambre.
El operativo de vaciamiento de la Unidad 1 del Complejo Penitenciario Federal de Devoto, conocida como cárcel de Devoto, avanzó a ritmo sostenido desde el viernes de la semana pasada y, al cierre de la jornada del martes, ya había trasladado a 1.050 internos hacia el Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, sobre una población total cercana a 1.500 personas. El movimiento se realizó a través de cápsulas conjuntas del Servicio Penitenciario Federal con apoyo de la Prefectura Naval Argentina y de la Policía de la Ciudad, según la información oficial del organismo.
Desde el inicio del dispositivo, los vecinos del barrio porteño de Devoto amanecieron con vallados perimetrales, controles de identificación para acceder a sus domicilios y cortes de calle intermitentes mientras las columnas de micros y camionetas salían del penal hacia el sur del conurbano bonaerense. La mudanza se ejecuta pabellón por pabellón, en el marco de un cronograma que las autoridades penitenciarias describen como progresivo y controlado.
El lunes se trasladaron los pabellones externos 50 y 52, y el martes partieron nueve cápsulas adicionales. El perfil de la población afectada, según los datos del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena con corte a diciembre de 2024, muestra que el 61,5 por ciento de los detenidos estaba procesado y el 38,5 por ciento condenado, con edades comprendidas entre los 21 y los 70 años y un promedio cercano a los 35.
Qué dice el Servicio Penitenciario Federal sobre la logística
- Cerca de 3.000 bolsones precintados con efectos personales fueron preparados para acompañar a los internos en el traslado.
- Los vehículos fueron monitoreados con GPS durante todo el recorrido.
- Se realizó triaje médico previo a cada movimiento.
- Cada detenido fue identificado con una pulsera con código QR.
- El SPF habilitó 224 teléfonos públicos en el destino y un canal de consultas por WhatsApp para familiares y abogados.
Qué dicen los internos y sus defensores
La otra cara del operativo es la que describen los detenidos y sus abogados. Aseguran que los bolsones con pertenencias no fueron entregados a sus destinatarios en Marcos Paz, incluso 48 horas después de cada traslado, y que faltan elementos básicos como ropa, frazadas y artículos de higiene. En el sector AC1, al menos un grupo de internos organizó una huelga de hambre para forzar la entrega de esos efectos.
“No tiene ni una foto ni una frazada. El Servicio Penitenciario Federal prometió compensar las visitas con más tiempo una vez completado el operativo.”Patricia Croitoru, defensora de Eduardo Vásquez, uno de los internos trasladados el domingo
Los internos que se encontraban en el pabellón externo 50 bajo régimen semiabierto vieron suspendidos transitoriamente esos beneficios, que quedaron pendientes de revisión una vez que concluya la mudanza. La situación motivó la presentación de un habeas corpus que buscaba garantías específicas sobre las condiciones del traslado, recurso que fue rechazado el lunes por la noche por el juez Santiago Bignone.
La respuesta oficial de la empresa, en este caso del Servicio Penitenciario Federal, se limitó por el momento a la descripción logística del operativo y al compromiso de compensar las visitas con tiempo adicional. Hasta el cierre de esta nota, el organismo no había difundido un pronunciamiento específico sobre la denuncia por la falta de entrega de pertenencias ni sobre la huelga de hambre anunciada en el sector AC1 del Complejo de Marcos Paz.
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