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Lunes, 5 de octubre de 2026
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Digger: la nueva de Iñárritu que mete a Tom Cruise en un teatro mientras el mundo se ahoga con barbijo

El director mexicano filma una sátira sobre el capitalismo y la crisis climática con un giro que recién se revela después del primer acto. Repaso de la trama, sin spoilers demás de los necesarios para entender de qué va la cosa.

Por Delfina IbarraGaming y cultura digital · · hace 52 min
Digger: la nueva de Iñárritu que mete a Tom Cruise en un teatro mientras el mundo se ahoga con barbijo

Acá me jeu un momento porque esto es de esas películas que uno mira y piensa: ya la vi, pero no la vi. Digger, lo nuevo de Alejandro González Iñárritu, junta a Tom Cruise y Jesse Plemons en una historia que arranca como la vida de un magnate y termina siendo otra cosa. Mucho más irritable, también.

La trampa (sin spoilear de más) es que Cruise no encarna al magnate desde el arranque. Encarna a un actor que interpreta al magnate en una obra de teatro. Cuando eso se aclara, después del primer acto, todo lo que veníamos mirando se reacomoda. Y ojo: la obra existe porque la familia del personaje de Plemons la financia. Mismo sobrino que sostiene el imperio vendiendo las mascarillas que la gente necesita para vivir en el mundo que quedó después del desastre. Teatral, literalmente.

El final, que hay que contar para discutir la película

Sobre el escenario se representa la caída y la muerte de Digger, celebradas por el público. Cuando termina la función, los espectadores se ponen las mascarillas y se van, esquivando el control de la calle. Y la música sigue haciendo de las suyas hasta los créditos: ratos de alivio cortados de golpe, como si la propia banda sonora no se terminara de fiar.

  • El magnate que Cruise interpreta sobre el escenario es la pieza de museo de un mundo ya devastado.
  • El sobrino (Plemons) une los dos planos: vende las mascarillas y paga la puesta en escena que cuenta la historia de su tío.
  • La representación funciona como sátira del capitalismo que sigue facturando después del colapso.
  • El público aplaude la muerte del magnate y vuelve a la calle con barbijo, como quien sale del cine un domingo a la tarde.

¿Vale la pena? Vale la pena si te gustan las películas que te dejan pensando después del último corte. Iñárritu no te da respuestas: te da un teatro lleno de gente contenta mientras afuera no se puede respirar. Y eso, en 2025, es casi un espejo con barbijo.

DI
Delfina IbarraGaming y cultura digital

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