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Sábado, 3 de octubre de 2026
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El Gordis abrió una hamburguesería en Palermo: tickets de 16.000 pesos y un modelo de autoservicio con pantallas

Federico Perales, el creador de contenido detrás del personaje, se asoció con un empresario gastronómico para abrir Gordis Burger en El Salvador y Fitz Roy. Las recetas llevan un 50% de vacío, 40% de tapa de asado y 10% de grasa, y el local llegó a despachar 3.000 hamburguesas en una jornada.

Por Lucas FerreyraStartups y negocios digitales · · hace 1 h
El Gordis abrió una hamburguesería en Palermo: tickets de 16.000 pesos y un modelo de autoservicio con pantallas

La inversión inicial no fue detallada por fuentes públicas. Lo concreto es que Federico Perales, conocido en redes como El Gordis, se asoció con un empresario gastronómico para abrir Gordis Burger en la esquina de El Salvador y Fitz Roy, en Palermo. El proyecto demandó un año y tres meses de desarrollo y las recetas se terminaron de definir junto con un chef ejecutivo.

La carta arranca en los 16.000 pesos y llega hasta los 28.000. La Clásica, la Tasti y la Cuarto cuestan 16.000 pesos en versión simple y 22.500 en doble. La Bacon, la más cara de la línea, se ofrece a 21.500 y 28.000 pesos, según el tamaño. Para los que prefieren pollo, la Chicken tiene precio único de 16.000 pesos. Un pote extra de Salsa Gordis se cobra aparte, a 1.000 pesos.

Un local con pantalla y fila, pero sin delivery desde la esquina

Traducido: el modelo de venta es híbrido. El cliente puede armar y pagar su pedido en unas pantallas instaladas en el salón, con pago electrónico o tarjeta de crédito, o pasar por la caja tradicional. Para comer allí hay mesas; para retirar, una ventanilla. Lo que el local no ofrece, al menos desde esta sucursal, es reparto propio: Perales explicó que la operación de delivery funciona desde una cocina separada, lo que en la jerga del sector se conoce como dark kitchen, un formato pensado únicamente para envíos.

  • 50% de vacío, 40% de tapa de asado y 10% de grasa: la mezcla de los medallones smash, servidos en pan brioche.
  • Clásica: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y Salsa Gordis.
  • Tasti: tomate, lechuga y una variante propia de la salsa.
  • Cuarto: cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa.
  • Bacon: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y salsa específica.
  • Chicken: medallón de pollo crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel.

El diferencial gastronómico, según contó Perales, está en la composición de la carne y en un sazonado de papas con hierbas y especias. El negocio llegó a vender 3.000 hamburguesas en una sola jornada, una cifra que, traducida a la carta más barata, representa un piso teórico de facturación de 48 millones de pesos en un día, sin contar extras, bebidas ni la opción de pollo.

Para que el número cierre en el tiempo, el local necesitará sostener ese ritmo en días regulares, no solo en picos de inauguración. La ecuación, como en toda hamburguesería de nicho, depende de tres variables: volumen diario, ticket promedio —hoy en torno a los 20.000 pesos— y costo de la materia prima, donde la mezcla con vacío y tapa de asado pesa más en la cuenta que un blend convencional. La pantalla y la cocina fantasma son los dos apuntes con los que Gordis Burger intenta diferenciarse de una plaza, la de Palermo, que ya tiene a jugadores de peso.

LF
Lucas FerreyraStartups y negocios digitales

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