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Domingo, 11 de octubre de 2026
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El iPhone 18 Pro llegó cien dólares más caro y la culpa, según Apple, la tiene la inteligencia artificial

La fiebre por los chips de memoria que desataron los centros de datos disparó los precios más de un 400% en dos años y complicó la estrategia de Tim Cook para su gama alta, que pidió reducir pedidos hasta un 20% para octubre.

Por Julia MartinelliCiencia y espacio · · hace 1 h
El iPhone 18 Pro llegó cien dólares más caro y la culpa, según Apple, la tiene la inteligencia artificial

Yo todavía recuerdo la conferencia de presentación del iPhone 18 Pro y la cara de Tim Cook cuando le preguntaron por la suba de cien dólares respecto del modelo anterior. El arranque en 1.199 dólares para el Pro y 1.299 dólares para el Pro Max no fue una decisión de marketing: fue la consecuencia directa de una tormenta perfecta que se cocina del lado de los chips de memoria, esos componentes que cualquier teléfono necesita para abrir aplicaciones, sacar fotos o guardar videos sin trabarse.

Por qué la memoria se volvió un bien escaso

Cuando las grandes tecnológicas empezaron a montar centros de datos para entrenar y servir modelos de inteligencia artificial, apareció un competidor inesperado para Apple, Samsung y el resto de los fabricantes de celulares: los propios servidores. Todos tiran de la misma pila de chips DRAM, la memoria dinámica que funciona como la mesada de la cocina donde apoyás todos los ingredientes antes de cocinar. Si la mesada se achica, todo lo que hacés en la cocina se vuelve más caro y más lento. Según estimaciones de J.P. Morgan Global Research, entre comienzos de 2024 y fines de 2026 el precio de esa memoria se disparó más de un 400%, una cifra que el propio Cook describió como una inundación que ocurre cada cien años y que ya había golpeado antes a las Mac y a los iPad.

El golpe en la demanda llegó más rápido de lo previsto. Apple pidió a varios de sus proveedores reducir los componentes destinados a los modelos Pro y Pro Max entre un 15% y un 20% para el ciclo de octubre, según confirmó un ejecutivo de una de esas firmas sin aportar más detalles. La compañía no hizo comentarios públicos sobre la magnitud del ajuste. Otros fabricantes de teléfonos ya venían más golpeados todavía y habían recortado sus metas de despacho para todo 2026 hasta un 30% antes de mitad de año, lo que muestra que el problema no es exclusivo de Cupertino.

Cómo se repartió el calendario y qué se viene

Hay un dato de calendario que suma a la explicación y que a mí me parece clave para entender por qué la sangría se ve tan grande en las cifras: por primera vez en varios años, Apple presentó en septiembre solamente la gama alta. El iPhone 18 estándar, una versión más económica y la segunda generación del iPhone Air quedaron para comienzos de 2027, cuando históricamente toda la línea salía junta en el mismo evento. Esa decisión concentra la demanda en los modelos más caros justo en el momento en que esos modelos son los que más subieron de precio, una combinación incómoda.

Ahora bien, un recorte de pedidos a proveedores no equivale mecánicamente a menos teléfonos vendidos, porque las empresas manejan inventarios en distintas etapas y pueden absorber diferencias con stock ya acumulado. La foto más nítida va a llegar a comienzos de noviembre, cuando se conozcan los resultados del trimestre fiscal cerrado en septiembre. Mientras tanto, lo que ya está claro es que la inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana y empezó a pasarle facturas concretas al bolsillo del consumidor, empezando por uno de los productos más emblemáticos de la industria tecnológica.

JM
Julia MartinelliCiencia y espacio

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