El silencio de Ronaldo y la despedida de Messi: dos formas de cerrar un ciclo con la selección
Portugal le ganó a su rival sin la presencia del capitán, que ni siquiera ingresó y se fue de la concentración. En Buenos Aires, el astro argentino jugó su último partido con la albiceleste ante Benín, con gol y dos asistencias.
La noche del sábado dejó dos imágenes opuestas para dos de los futbolistas más grandes de la historia. En Porto, Portugal venció 2-1 a Noruega por la Nations League en el estadio do Dragão, pero Cristiano Ronaldo pasó los noventa minutos entre los suplentes: ni siquiera entró. El delantero había hecho movimientos de calentamiento durante media hora, convencido de que iba a jugar, y cuando terminó el partido agarró sus cosas y se fue de la concentración. La información fue confirmada por fuentes de la Federación Portuguesa de Fútbol.
La palabra del cinco veces Balón de Oro
Horas después, Ronaldo difundió un comunicado en sus redes donde contó lo que, según él, había hablado con el entrenador Jorge Jesus. Dijo que tenía un acuerdo para jugar treinta minutos, que la promesa no se cumplió y que por eso tomó la decisión de irse. También aseguró que tanto la Federación como el cuerpo técnico le habían pedido que continuara en el seleccionado. El mensaje lo cerró con un pedido directo a los hinchas: Créanme, esta es la pura verdad.
En paralelo, y a miles de kilómetros de allí, Lionel Messi vivió su despedida de la selección argentina en el Monumental, con un amistoso ante Benín. El capitán abrió el marcador con un gol de penal y repartió dos asistencias. La jornada tuvo un marco familiar: sus tres hijos lo acompañaron en el campo antes del partido, y su madre y su esposa Antonela Roccuzzo lo miraron desde las tribunas.
Dos carreras, dos caminos distintos
Desde el interior del problema, la pregunta es inevitable: ¿cuánto pesa la palabra de un entrenador cuando se sienta con un referente y le promete minutos? Ronaldo construyó su leyenda en base a ser protagonista hasta el último minuto, y la promesa rota parece haberlo herido más que el resultado. Messi, en cambio, eligió bajarse del escenario con su familia en la cancha y la hinchada despidiéndolo, un cierre que cierra un círculo virtuoso después de la Copa América 2021, el Mundial 2022 y la Copa América 2024.
Lo que quedó flotando en la noche europea fue un comunicado oficial y un viaje de regreso anticipado. Lo que la Federación Portuguesa y el propio Jorge Jesus no dijeron hasta ahora es si existió realmente ese pacto de los treinta minutos, y por qué, si lo hubo, se rompió sin que nadie le avisara al jugador antes de que arrancara el segundo tiempo.
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