El tipo que le puso alma de niño a la tele: cómo Jim Henson cambió para siempre el humor con títeres
A 35 años de su muerte, el creador de los Muppets y Barrio Sésamo sigue siendo referencia. Su receta: absurdo, ternura y un método que todavía se estudia.
Acá vengo a hablar de un creador que, si te criaste frente al televisor en los ochenta o noventa, te marcó sin que lo sepas. Jim Henson fue el cerebro detrás de los Muppets, de Barrio Sésamo y de Fraggle Rock, entre otras joyitas. Y lo más loco es que su filosofía se sigue aplicando hoy, aunque él murió en mayo de 1990, a los 53, por un choque tóxico tras una infección bacteriana.
Empezó como titiritero a los 17, en un programa infantil que duró tres semanas en el aire. Tres. Semanas. (Y pensar que hoy cancelan series tras dos capítulos flojos.) Esa caída le sirvió de trampolín: junto a Jane Nebel, su futura esposa, armó Sam and Friends, que ya tenía el ADN de lo que vendría después.
La fórmula Henson, explicada
Su método era simple y al mismo tiempo brillante. "Los personajes más interesantes que he creado tienen una fijación o un rasgo que podés exagerar", decía. "En lo que exagerás, se vuelve divertido y la gente ve ese rasgo en sí mismos." O sea: la risa no era el objetivo, sino la herramienta para que el espectador se vea reflejado en Gustavo o en la Cerdita Peggy.
“Absurdo es tomar lo que es realmente la vida y llevarlo a una abstracción que la gente reconozca.”Jim Henson
Y acá viene su frase de cabecera, la que resume todo: "La gente más sofisticada que conozco son todos niños por dentro". Esa fue la columna vertebral de su carrera. No dejaba morir al pibe que llevaba adentro, y eso se notaba en cada producción. Disney se quedó con todo el catálogo después, pero el sello Henson es otra cosa.
Cinco claves de su legado
- Arrancó a los 17 como titiritero y fundó su propio lenguaje de humor con marionetas.
- Los Muppets nacieron como evolución del show Sam and Friends, junto a Jane Nebel.
- El absurdo era su puente para hablar de la vida real sin solemnidad.
- Murió en 1990, con 53 años, en plena actividad creativa.
- Su filosofía se estudia como caso en escuelas de guión y producción audiovisual.
¿Vale la pena revisitar su obra hoy? Sí, y de hecho te lo recomiendo. Empezá por el Especial de los Muppets de 1979 si querés entender de qué hablamos. Después seguí con Fraggle Rock. Vas a ver que, a pesar del paso del tiempo, el humor de Henson no envejece. Se nota el cuidado, se nota el oficio, y se nota que había un tipo que entendía algo que muchos todavía no captan: hacer reír a un chico sin tratar a los chicos como tontos es un acto de valentía.
