Florentino Fernández y Pepe Navarro vuelven a chocar las manos: un documental revuelve el pleito que casi se carga al Chiquito de la Calzada
La película reconstruye la pelea judicial por Lucas Grijander y repasa la carrera del cómico malagueño con entrevistas a Manuel Jabois, Ramón García y Juan y Medio.
Vamos a ser honestos, querido lector: si alguna vez te reíste con un «Fistro, pecador, qué gordo estás» en el sobremesa de un domingo, este documental te toca la puerta. Y no para pedir permiso. La idea original de Diego San José pone en pantalla el caso que durante años tuvo en vilo a dos gigantes del humor español: Chiquito de la Calzada y Florentino Fernández, más conocido como Flo, el de «Esta noche cruzamos el Mississippi».
El conflicto gira en torno a Lucas Grijander, el personaje que Fernández interpretaba en aquel programa y que, a ojos del propio Chiquito y de su entorno, tomaba demasiado de su repertorio personal de gestos y de su manera de hablar. Lucas fue mucho más que un sketch repetido en un late night: se transformó en marca, con sus productos derivados y giras incluidas junto al grupo «Lucas y sus janders», nombre que ya anticipa hasta dónde llegó la apropiación.
Quién habla en la película
- Florentino Fernández y Pepe Navarro, como protagonistas directos del entuerto.
- Manuel Jabois, Ramón García y Juan y Medio, con sus recuerdos del medio televisivo.
- Celia Villalobos y Mario Conde, entre los testimonios que redondean el cuadro.
La narración arranca con el ascenso del humorista malagueño y la construcción de su estilo, ese cóctel irrepetible de vocabulario inventado, movimientos corporales y chistes que parecían salir de otro planeta. Recién después de ese prólogo entra de lleno el juicio. Esa decisión no es casual: el documental prefiere mostrar primero al hombre y después la disputa, para que el espectador entienda por qué la pelea no fue un capricho sino una cuestión de identidad artística y de plata (perdón, de dinero) en juego.
El formato combina entrevistas con recreaciones y va tanto para quienes vivieron los noventa pegados al televisor como para quien nunca escuchó hablar del hombre y se pregunta por qué un señor con acento andaluz puede paralizar un juicio. Si te interesa el backstage del humor español y querés ver de cerca cómo se construye (y se discute) un personaje, esta película te espera. Mi puntaje: siete janders de diez.
