Francia e Italia no se sacaron ventajas en París: Olise abrió el camino, Bastoni lo cerró y los arqueros se robaron la película
El 1-1 por la tercera fecha del grupo A de la Nations League dejó a los dos seleccionados con un punto, en un partido con 33 remates, dos arqueros enormes y un final caliente por la expulsión de Upamecano.
La promesa era que el Stade de France iba a ver ganar a alguno de los dos. Seamos claros: nadie cumplió. Francia e Italia empataron 1-1 por la tercera fecha del grupo A de la Nations League, en un partido que dejó 33 remates (18 del local, 15 de la visita), dos arqueros como máximos destacados y un final con el local con diez jugadores por la expulsión de Dayot Upamecano.
El dueño del partido en ofensiva fue Michael Olise, que a los cuatro minutos del segundo tiempo rompió el cero con un disparo de zurda que besó el travesaño antes de entrar. La jugada nació de una infracción de Nicolò Fagioli sobre Rayan Cherki cerca del área y de un envío corto del propio Cherki. Hasta ese momento, Gianluigi Donnarumma había sostenido a Italia con varias atajadas clave, incluyendo un intento de Dembélé en el rebote y un disparo de Doué. Del otro lado, Mike Maignan también hizo lo suyo: en el primer tiempo le sacó el gol en la línea a Moise Kean tras un centro de Kayode y más tarde mandó al córner un cabezazo del mismo delantero.
Cómo se explica el empate
La igualdad llegó con un gol de otra factura. Alessandro Bastoni interceptó un pase de Adrien Rabiot hacia Da Cunha, avanzó por el espacio disponible y definió con la izquierda. Francia había tenido la pelota durante el primer tramo del partido: 62% de posesión en los primeros 20 minutos, pero poca claridad contra la defensa italiana, que también generó sus chances con Kean y Scalvini. Después del descanso, el local transformó el control en llegadas más frecuentes, aunque chocó contra el arquero del PSG, que a ocho minutos del cierre desvió un remate de Camavinga que iba hacia un ángulo.
El tramo final volvió a abrir el partido. Upamecano vio la segunda amarilla por un forcejeo con Kean y dejó a Francia con diez. Italia intentó aprovecharlo con una llegada de Nicolò Barella y una proyección de Calafiori, cuyo pase hacia atrás estuvo cerca de encontrar al propio Kean. No alcanzó. El marcador se mantuvo y ambos seleccionados, que llegaban de ganar, terminaron con un punto cada uno en un partido que dejó más empates de estadísticas que de merecimientos.
Predicción a un año, que me comprometo a revisar: si Francia no resuelve su dependencia del acierto de Olise y Cherki y sigue dejando a Rabiot como eje de salida, volverá a quedar en estos partidos chatos. Italia, en cambio, tiene una base sólida con Donnarumma, Scalvini y Bastoni que la sostiene hasta en noches donde no genera demasiado. La diferencia, en este nivel, la hacen las manos.
