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Miércoles, 7 de octubre de 2026
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Inmunidad sin atajos: lo que el médico Mark Hyman puso sobre la mesa para cuidarla día a día

Sueño regular, comida de verdad y manejo del estrés aparecen como bases, según una entrevista del especialista con la productora Emma Krebs. La vitamina D, la diferencia entre moverse y descansar cuando aparece un resfrío, y el alcance real de un estudio sobre COVID-19.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · · hace 1 h
Inmunidad sin atajos: lo que el médico Mark Hyman puso sobre la mesa para cuidarla día a día

Marisa, una profesora de Mendoza que se anotó en un gimnasio barrial a los 52, me escribió hace unos días para contarme que cada vez que se resfría duda entre seguir con la caminata o parar. Esa pregunta, que parece menor, aparece ahora en el centro de la conversación sobre cómo cuidamos el sistema inmunológico. En una charla con la productora Emma Krebs, el médico de familia Mark Hyman, fundador de The UltraWellness Center, planteó una distinción que vale la pena repasar: cuando los síntomas son leves, sugirió bajar la intensidad y reemplazarla por una caminata o una rutina suave; cuando hay gripe o un malestar importante, recomendó directamente descansar y evitar el esfuerzo. No es un detalle cosmético: es la diferencia entre ayudar al cuerpo o trabar la recuperación.

Sueño, movimiento y cabeza: el triángulo que descuida el interior

Hyman describió al sistema inmunológico como una suerte de vigilancia permanente frente a virus, bacterias y otras amenazas. Y enumeró lo que, según dijo, lo desgasta: descanso insuficiente, estrés acumulado, sedentarismo y problemas intestinales. La propuesta que dejó en la entrevista no se concentró en una sola medida, sino que reunió varias. Acostarse y levantarse en horarios regulares fue presentado como un primer paso, casi una base. Después vinieron el ejercicio y el manejo del estrés, con menciones concretas a la meditación, el yoga y los ejercicios de respiración.

Desde el interior, esa lista suele chocar con la rutina real: turnos rotativos, dobles jornadas y.Sleep que queda para el finde. No se trata de aspirar a la vida de un retiro en el sur, sino de entender que la regularidad del sueño es una herramienta, no un lujo.

La cocina como defensa cotidiana

En la cocina, Hyman puso el foco en preparaciones caseras e ingredientes frescos. Mencionó verduras de distintos colores, alimentos fermentados y fibra prebiótica, a la que describió como alimento para los microorganismos intestinales. También advirtió sobre una alimentación con grandes cantidades de dulces y productos procesados. La recomendación, en criollo, se parece bastante a lo que cualquier abuela de Tucumán o de Salta repetiría: menos paquete, más olla.

  • Acostarse y levantarse en horarios regulares como base del descanso.
  • Hacer ejercicio de manera habitual, con atención a la intensidad cuando aparecen síntomas.
  • Dedicar un espacio diario al manejo del estrés, con meditación, yoga o respiración.
  • Cocinar con ingredientes frescos, verduras de varios colores y alimentos fermentados.
  • Sumar fibra prebiótica, que Hyman definió como alimento para los microorganismos intestinales.
  • Reducir el consumo de dulces y productos ultraprocesados.

Vitamina D: qué dice el estudio y qué no dice

La vitamina D tuvo su propio tramo. Hyman insistió en que cada persona puede necesitar cantidades diferentes y que conviene medir los niveles antes de suplementar. El trabajo citado fue publicado en 2022 y usó registros de Clalit Health Services, en Israel. Encontró que valores inferiores a 30 nanomoles por litro se asociaban con una mayor probabilidad de enfermedad grave por COVID-19. Pero el propio artículo no estableció que el déficit fuera la causa de esos cuadros ni evaluó si tomar suplementos prevenía internaciones o muertes. Es una asociación, no una receta automática.

Lo que el especialista usa y lo que no recomienda todavía

Hacia el final de la charla, Hyman enumeró suplementos y preparaciones que utiliza de forma personal y aclaró que algunas intervenciones no estaban listas para recomendarse de manera general. Esa diferencia es clave: sus costumbres individuales no deberían leerse como una indicación médica universal. También, en varios pasajes, lo que la empresa o el Estado no dijeron quedó en el aire: no hubo precisiones sobre dosis, sobre qué poblaciones deberían medir vitamina D ni sobre cómo se traduce este enfoque en políticas públicas de salud para quienes viven lejos de los grandes centros.

Volví a pensar en Marisa, la profesora de Mendoza. Probablemente no necesite un listado perfecto: necesita saber que, ante un resfrío leve, una caminata corta puede alcanzar; que con gripe, parar no es rendirse; y que cuidar la inmunidad es un conjunto de hábitos, no un suplemento mágico. La conversación con Hyman, en definitiva, no trajo soluciones de una sola palabra, pero dejó algo más útil: un mapa para tomar decisiones cotidianas sin que la vida del interior quede afuera de la conversación.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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