La carta en la que Jimena le dice adiós al meteorólogo del que todos se acordaban
El meteorólogo Fernando Confessore tenía 58 años y murió en su casa, en la madrugada del viernes 17 de octubre, por un paro cardíaco. Su esposa, Paula Franco, llamó al 911 y el SAME llegó a intentar reanimarlo, pero no pudieron hacer nada. Dos días después, su hija menor, Jimena, publicó en Instagram una carta de despedida que se llenó de mensajes de colegas y allegados.
Lo que Jimena escribió
En el texto, Jimena contó cómo vivió esas últimas horas junto a su padre. Ahí va, textual: "Mientras los médicos y los policías te asistían, yo tenía la fe en que ibas a volver, en que todo iba a estar bien. Pero no despertaste, y fue ahí cuando todo mi mundo se derrumbó". Después repasó las cosas de todos los días que va a extrañar: "Tu humor, tus enojos, tus locuras, tus comidas, tus quejas, tus asados... TODO, y no hay nada que pueda llenar el vacío que dejaste".
También le agradeció por todo lo que dio por la familia, que incluye a sus otras dos hijas, Julieta y Candela, y a Paula Franco, a quien llamó "el amor de tu vida". Y le dejó una promesa: "Quedate tranquilo, pa, que nosotras vamos a cuidar de mamá por vos". El cierre fue corto y directo: "Te voy a amar eternamente, pa... Te voy a extrañar toda la vida".
- La descripción del momento en que intentaron reanimar a Confessore y la esperanza que mantuvo hasta que entendió que no volvía.
- El listado de las cosas cotidianas que va a extrañar: humor, enojos, asados, quejas.
- La promesa a sus hermanas de cuidar a Paula Franco.
- Un reconocimiento a la pareja de su padre como "el amor de tu vida".
- Una despedida final que se llenó de miles de interacciones y mensajes de colegas.
(Confieso que cada vez que un meteorólogo así se va, uno se acuerda de esas mañanas prendiendo la tele para ver si llovía o no. Y duele un poco más leer la carta de una hija.) No vale la pena quedarse con el lugar común: la carta es concreta y vale la pena leerla entera.
