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Sábado, 3 de octubre de 2026
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La esquina de Mafalda: un domingo en San Telmo entre turistas, vecinos y la herencia de Quino

El cruce de Chile y Defensa se consolidó como punto de encuentro para quienes buscan una foto junto al personaje. La recorrida puede extenderse por la feria dominical, donde artesanías y esculturas sostienen vivo al universo de la historieta en las calles del barrio porteño.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · · hace 2 h
La esquina de Mafalda: un domingo en San Telmo entre turistas, vecinos y la herencia de Quino

Me lo contó Graciela, una jubilada chaqueña que viaja cada año a Buenos Aires para visitar a su hija. Bajó del subte en Catedral, caminó por Defensa y se plantó frente a la estatua de Mafalda con la cámara lista, como quien va a un santuario laico. Esa esquina de Chile y Defensa ya no es un cruce cualquiera: es un punto de referencia para turistas y vecinos que quieren llevarse una foto junto al personaje que Joaquín Salvador Lavado, Quino, sembró en la cultura argentina y que sigue creciendo como símbolo de identidad barrial.

Cómo armar la salida paso a paso

La dirección concreta para organizar la visita es Chile y Defensa, donde se levanta la escultura que forma parte del Paseo de la Historieta porteño. El domingo es el día ideal porque permite combinar la foto con la feria de San Telmo: sobre Defensa, los puestos ofrecen cerámicas, mates, cuadernos y muñecas tejidas con la imagen de Mafalda en distintos formatos, un recorrido que se vuelve también un paseo por el universo del personaje desde las veredas.

Conviene contemplar que la parada principal puede requerir paciencia. La estatua reúne a visitantes que esperan su turno para posar, y aunque no hay un tiempo de espera informado oficialmente, la fila forma parte del movimiento habitual alrededor de la escultura. Mi recomendación desde el interior es tomarlo con calma: la espera es parte del encanto y permite observar cómo el lugar se transforma en una pequeña plaza de encuentro multicultural.

  • Llegar temprano el domingo para evitar la mayor concentración de turistas sobre Defensa.
  • Reservar la foto en Chile y Defensa como primera parada del recorrido.
  • Recorrer la feria en busca de artesanías con la imagen de Mafalda en distintos materiales.
  • Prestar atención a las inscripciones: hay objetos con frases que Quino no escribió y que circulan como si fueran del personaje.
  • Buscar las esculturas instaladas en los comercios cercanos, que amplían las oportunidades de foto durante la caminata.

Acercarse a la obra de Quino significa también reconocer a su elenco completo, que fue creciendo con Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad. Para el humorista gráfico Tute, uno de los rasgos distintivos de Mafalda es la complejidad de esas personalidades y la manera en que las tiras incorporaron los asuntos del mundo a la vida cotidiana de los personajes, algo que se percibe al caminar por San Telmo y ver cómo vecinos y turistas se identifican con cada figura.

Lo que el Estado porteño y los organizadores del Paseo de la Historieta no dijeron es cuánto creció la demanda turística alrededor de la esquina. No hay cartelería oficial que ordene la fila, ni información sobre tiempos de espera, ni un mapa que indique dónde están las otras esculturas instaladas por los comercios de la zona. El recorrido se arma a pulmón, entre lo que ofrece la feria y lo que cada visitante va descubriendo al doblar una esquina. Esa ausencia de estructura termina siendo parte del encanto: Mafalda nos convoca, pero cada uno termina encontrando su propia foto.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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