Levinton volvió al estudio y se plantó: “Esto es una pesadilla”
El cantante de Turf se reintegró a las grabaciones de Es mi sueño después de una ausencia por agenda. Antes de entrar, habló con la prensa, agradeció el apoyo de la gente y se desligó de la denuncia con una frase seca.
(Spoiler si no viste el ciclo: es el concurso de canto que conduce Guido Kaczka y donde un jurado con bastante currícululo decide quién sigue y quién se va a casa). Bueno, ahora sí, la noticia que tenía a más de uno con la mosca detrás de la oreja: Joaquín Levinton volvió a las grabaciones de Es mi sueño y se sentó otra vez en el sillón de jurado. La ausencia de la semana pasada no fue un retiro dramático ni un portazo: estaba cantada por compromisos laborales que el cantante ya tenía en agenda. Y su regreso, simple y llano, terminó con cualquier especulación sobre una salida.
Lo que dijo antes de cruzar la puerta
Cuando todavía estaba en la vereda, Levinton atendió a la prensa con esa mezcla de buena onda y dientes apretados que se le vio en la cara. “Me encanta volver a trabajar. Me encanta hacer lo que hago”, tiró, y agregó que hace 30 años intenta alegrarle la noche a alguien con sus canciones, una intención que dijo querer trasladar al programa. También se acordó del público: contó que le llega el apoyo cuando lo cruzan por la calle y que ese mimo no lo compra con nada.
Le preguntaron si había hablado con Kaczka antes de volver. “Sí, hablé”, respondió, y dejó una definición sobre el clima interno que vale como sello: “Acá todos me apoyan, todos me quieren y no hay mucho más que decir”. Fin de la cuestión puertas adentro del canal.
La denuncia, en boca de sus abogados
El otro tema, claro, era la denuncia por abuso sexual que pesa sobre él. Levinton no se mandó la gran escena: la calificó como “una pesadilla” y mandó todo a de sus abogados, o sea al terreno judicial. “Considero que la acusación es muy seria y eso merece seriedad”, argumentó para no explayarse frente al micrófono. En un descargo anterior ya había negado un noviazgo con la denunciante y había enmarcado el vínculo como algo breve. Ahí la pelota la tienen sus letrados, no él.
¿Vale la pena seguir el ciclo ahora que vuelve Levinton? Vale la pena. El show recupera a un juez con oído y con personalidad, y la novela judicial se cocina en otro lado. Pero esto, como diría mi abuela, es otro tema.
