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Los rollitos que no se fríen: gỏi cuốn, la apuesta fresca de la cocina vietnamita

La oblea se hidrata, se rellena cruda y se come fría, con una salsa de maní que carga con todo el peso del sabor.

Por Delfina IbarraGaming y cultura digital · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

(Spoiler: si tu única referencia de rollitos vietnamitas es la versión frita del delivery, te perdiste la mejor parte). Hablemos de los gỏi cuốn, una preparación que en Vietnam se reserva para los meses de calor y que acá todavía no termina de masificarse. Y no entiendo por qué.

De qué estamos hablando

El nombre completo es gỏi cuốn, que se traduce como "rollos de ensalada". No es un detalle menor: la definición ya te cuenta todo. La base es una oblea de papel de arroz que se hidrata apenas unos segundos en agua caliente hasta volverse flexible, se rellena con langostinos y verduras crudas, se enrolla y se sirve tal cual, a temperatura ambiente. Sin aceite, sin horno, sin hornalla encendida más que para hervir el agua del remojo.

La diferencia con el rollito frito de toda la vida, el nem, es justamente esa: acá no hay fritura. La oblea queda traslúcida y deja ver el relleno, que es medio del juego. Si te sale una masa blanca opaca, algo hiciste mal.

El truco que nadie te cuenta

El punto técnico del armado es el manejo de la oblea, y acá está el detalle que define si te salen rollitos o un desastre pegajoso:

  • Mojar de más: la oblea queda frágil y se rompe al enrollar.
  • Mojar de menos: queda rígida y no cierra bien.
  • El truco: sacarla del agua antes de que esté completamente blanda y dejarla terminar de hidratarse sola sobre la mesada mientras disponés el relleno.

La salsa manda

La oblea y las verduras son neutras a propósito: el peso del plato lo lleva la salsa de maní, que es el acompañamiento clásico. En Vietnam se sirve aparte, para que cada comensal moje su rollito al momento de comer. Es la parte intensa, la que justifica el resto.

Algo que me parece clave: se puede preparar con anticipación y conservar en frío hasta el momento de servir. Eso lo hace práctico tanto para una comida de martes a las ocho de la noche como para recibir gente sin querer volverse loco en la cocina.

¿Probaron alguna vez los gỏi cuốn o son del team rollito frito de siempre? Yo ya elegí bando, y no es el que tiene aceite.

“Vale la pena: es fresco, vistoso y no prende nada.”Delfina Ibarra
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Delfina IbarraGaming y cultura digital

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