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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Lucas, el perfeccionista insaciable: cambió un tramo de El Imperio Contraataca con la peli en cines y nadie se enteró

El director detectó un problema de continuidad en el final, llamó a Industrial Light & Magic y en menos de tres semanas armó tres planos nuevos, música extendida y diálogo retocado. El estreno amplio del 18 de junio de 1980 llegó con un final distinto al que habían visto unos pocos.

Por Delfina IbarraGaming y cultura digital · · hace 1 h
Lucas, el perfeccionista insaciable: cambió un tramo de El Imperio Contraataca con la peli en cines y nadie se enteró

Yo todavía estaba masticando el Episodio V cuando me enteré de esto, y me cayó como un balde de agua fría (sí, otra vez una referencia a Hoth, ya sé, pero viene al caso). En 1980, El Imperio Contraataca ya se proyectaba en unos cien cines en formato de 70 mm cuando George Lucas vio la película en una sala, se acomodó en la butaca y descubrió un problema que no lo dejaba dormir: el corte entre la cabina del Halcón Milenario y la sala médica de la fragata rebelde no aclaraba si ambos espacios estaban en la misma nave. Para el común de los mortales era un detalle menor. Para Lucas, un error imperdonable.

Tres semanas, tres planos nuevos y un secreto bien guardado

Faltaban veinte días para el estreno amplio del 18 de junio de 1980 y Lucas decidió usarlos. Llamó a Tom Smith, director general de Industrial Light & Magic, que primero creyó que era una broma: la película ya estaba en cartelera. Lucas le explicó que la versión en 35 mm todavía no había salido, así que había margen. Después convocó a Ken Ralston, camarógrafo de efectos especiales que estaba de descanso en Los Ángeles después de meses de turnos nocturnos. También pensó que era un chiste.

La solución fue de manual del obsesivo: tres planos nuevos filmados en San Rafael, cerca de San Francisco. El primero ampliaba la vista de la flota rebelde; el segundo acercaba la cámara al Halcón Milenario antes de entrar a la cabina; el tercero conectaba esa nave con la fragata médica donde estaban Luke y Leia. Para armarlos, ILM mezcló material de archivo con modelos nuevos, bajo la supervisión de Lucas y del artista Joe Johnston. El trabajo no se quedó en la imagen: el equipo de edición tuvo que extender la música para acompañar la secuencia ampliada y ajustar el diálogo para que sonara como una comunicación por los sistemas internos de la nave, no como una charla entre personas paradas una al lado de la otra.

Dos finales, una sola película

Todo estuvo listo a tiempo. El 18 de junio, la versión en 35 mm se estrenó con los cambios ya incorporados y sin un solo aviso al público. El que vio El Imperio Contraataca en los primeros cien cines y el que la vio después estaban mirando finales distintos, sin saberlo. Me parece una decisión bastante autoritaria (y bastante lucasiana): alterar una obra ya en exhibición sin avisarle a nadie porque el director considera que la versión anterior estaba mal. El episodio quedó documentado por J.W. Rinzler en The Making of The Empire Strikes Back.

Veredicto de la firma: vale la pena, aunque más por la anécdota que por el impacto real en la película. Si sos de los que devora making ofs, este capítulo te va a hacer sonreír. Si no, te queda una perlita para el próximo cumple de algún fanático de Star Wars.

DI
Delfina IbarraGaming y cultura digital

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