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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Luli Fernández y la revolución de las tardes vacías: cómo reconstruyó su día después de los 40

La modelo y conductora reordenó su jornada tras separarse: entrenamiento con profesor, nutricionista, cinco tipos de terapia y la decisión consciente de no llenar cada hora libre. Una rutina que, a los 38, puso el silencio como prioridad.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · · hace 1 h
Luli Fernández y la revolución de las tardes vacías: cómo reconstruyó su día después de los 40

Sofía tiene 41 años y vive en Mar del Plata. Desde que sus hijos empezaron el secundario, sintió que el calendario se le estiraba como una sábana gastada: obligaciones laborales, reuniones de padres, cumpleaños que se enciman. Cuenta que el cambio no fue agregar actividades, sino animarse a tachar. Esa es, justamente, la decisión que tomó Luli Fernández a los 38, después de 14 años de pareja y un proceso de separación que la obligó a mirarse de frente.

La jornada de la modelo y conductora arranca a las seis de la mañana en su casa de Recoleta. Prepara el desayuno de Indalecio, su hijo de siete años, antes de que llegue la persona que la ayuda en la casa. Juntos arman el lunch, desayunan y salen hacia el colegio en Vicente López. El viaje lo hacen en auto, con música y conversación, un rato que ella describe como propio, sin interferencias de agendas cruzadas.

Cuerpo, terapias y decisiones que se consultan con el cielo

El entrenamiento ocupa un lugar central. Tres veces por semana trabaja con un profesor de musculación, con seguimiento nutricional incluido. Pero el dato que más llama la atención es la cantidad de prácticas que acumula para el cuidado de la cabeza: terapia tradicional, terapia neural, constelaciones familiares, biodecodificación y registros akáshicos. A eso suma consultas habituales con una astróloga y una numeróloga para tomar decisiones personales y laborales.

“Hoy me doy cuenta de que necesito mucho menos para ser feliz.”Luli Fernández

Esa frase condensa el giro. Fernández reconoce que durante años el trabajo funcionó como refugio y que su agenda no tenía pausas. Lo que cambió, dice, no fue la cantidad de horas sino la decisión de no llenar los espacios vacíos. Cuando tiene la tarde libre y su hijo está con el padre, elige quedarse en casa mirando una serie, tomando mate y con sus tres perros. Una postal que parece chica y que, en realidad, es enorme: es el permiso de no producir.

La crianza en solitario y el trabajo que la nominó

Desde que vive sola con Indalecio, el vínculo se profundizó, según describe. Los miércoles y sábados que el niño está con su padre, ella sale con amigas, otro modo de habitar el tiempo propio sin culpa. En lo laboral, conduce un ciclo de entrevistas para una plataforma digital que comenzó con mujeres y este año sumó una edición dedicada a varones, producción que le valió una nominación a los premios Martín Fierro.

  • Entrenamiento con profesor de musculación tres veces por semana, con seguimiento nutricional.
  • Cinco modalidades terapéuticas: tradicional, neural, constelaciones, biodecodificación y registros akáshicos.
  • Consultas habituales a astróloga y numeróloga para decisiones personales y laborales.
  • Tardes sin agenda cuando el hijo está con el padre: serie, mate y perros como compañía.
  • Crianza en solitario con Indalecio y salidas con amigas los miércoles y sábados.

Hay un detalle que el material no menciona y que a mí, como alguien que mira desde el interior del país, me hace ruido. Luli Fernández describe una rutina accesible para una mujer con plataforma, nombre instalado y producción propia. El entrenamiento con profesor, cinco tipos de terapia y un equipo de cuidado en el hogar no son opciones masivas en la Argentina de hoy. Para miles de madres y padres que se reorganizan después de una separación, la pregunta no es qué terapia sumamos al calendario, sino cómo sostenemos el trabajo, la crianza y el cuerpo sin red. La transformación de Fernández habla de prioridades, pero también deja en evidencia la brecha entre las rutinas que se pueden elegir y las que se heredan. Eso, la nota original, no lo dice.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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