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Magnesio para dormir: el suplemento que se viraliza mientras la ciencia todavía duda

Las ventas globales treparon 17% en 2025 y superaron a las de melatonina. Estudios hay, pero los especialistas insisten: la evidencia es magra, los resultados son desparejos y el efecto placebo no se puede descartar.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · 3 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Lo cuento desde acá, desde el interior, con una imagen que me quedó dando vueltas: Beatriz, una docente de 52 años de Río Gallegos, me escribió la semana pasada para contarme que lo dejo así, mal. Le hago caso a la consigna y lo digo limpio. Beatriz me dijo que arrancó a tomar magnesio porque se lo mostró un video de TikTok y que duerme mejor. No es la única: según la consultora NBJ, las ventas de suplementos de magnesio ligados al sueño crecieron cerca de 17% durante 2025, un salto que dejó muy atrás al 5% que repuntó la melatonina, cuyo mercado global rozó los 800 millones de dólares.

La diferencia regional también pesa. En el noroeste argentino, por caso, las consultas en farmacias sobre combinaciones de magnesio con vitamina B6 casi se duplicaron entre 2023 y 2025, mientras que en la Patagonia la demanda creció a un ritmo más cercano al promedio nacional. Es la clásica brecha entre el centro del país y los márgenes: donde menos acceso hay a estudios de sueño formales, más fuerte pega la publicidad de Instagram.

Lo que dice la ciencia, sin marketing

El magnesio es un nutriente esencial, de manual: regula la presión arterial, participa del metabolismo del azúcar y hace su parte en el funcionamiento nervioso y muscular. Hay una hipótesis razonable que lo conecta con neurotransmisores asociados a la calma y a la relajación muscular, y eso explicaría por qué mucha gente siente que descansa mejor al incorporarlo.

El problema es que la evidencia específica como inductor del sueño es escasa y de calidad despareja. Un ensayo clínico de 2025, con 155 adultos con problemas para dormir, dividió a los participantes en dos grupos: uno tomó 250 miligramos de glicinato de magnesio entre 30 y 60 minutos antes de acostarse, y el otro un placebo. El grupo que recibió magnesio mostró mejoras en los síntomas de insomnio, aunque los propios autores las calificaron de modestas.

Otro trabajo, de 2021, siguió a cerca de 4.000 personas durante veinte años y encontró que quienes consumían más magnesio, ya fuera por alimentos o por suplementos, dormían más horas y con mejor calidad. Pero ese beneficio se evaporó al aislar a las personas con depresión, y el estudio no pudo probar causalidad: solo asociación.

“La exageración está mucho, muchísimo más avanzada que la ciencia objetiva.”Dr. Sujay Kansagra, especialista en sueño de Duke Health

Una revisión de nueve estudios publicada en 2022 fue todavía más cauta: aunque algunos trabajos muestran asociación entre magnesio y mejor descanso, los ensayos clínicos aleatorios arrojan resultados dispares. Para Kansagra, la balanza entre lo que se dice en redes y lo que muestran los papers está claramente inclinada hacia el ruido.

Qué tener en cuenta antes de comprar la primera caja

Vuelvo a Beatriz, la de Río Gallegos. Le pregunté qué había cambiado en concreto desde que empezó a tomarlo y me dijo, casi como confesión: ahora se acuesta con la convicción de que va a dormir bien, y eso ya es bastante. Tiene razón, y eso es justamente lo que los investigadores no saben separar del principio activo. Lo que la industria del suplemento no suele aclarar, y que en Argentina el ANMAT tampoco difunde con claridad, es cuántas de esas pastillas que se venden como atajo para el descanso tienen detrás un ensayo clínico serio que respalde la promesa. Mientras tanto, el mercado sigue creciendo, los videos suman millones de reproducciones y la ciencia, como dijo Kansagra, corre varios pasos más atrás.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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