Meta enciende a Wonder y Muse, sus modelos de IA que prometen comprar y reservar por vos
La compañía presentó dos sistemas de la familia Muse Wonder que pueden completar tareas concretas sin intervención humana. Ya están disponibles para desarrolladores y llegarán primero a los suscriptores pagos del asistente Muse.
Yo todavía me acuerdo de la primera vez que le pedí a un celular que me recordara una cita y me pareció un milagro chico. Bueno, Mark acaba de dar un paso bastante más grande: Meta presentó esta semana los modelos Wonder y Wonder Full, dos cerebros de inteligencia artificial que, conectados al asistente Muse, pueden hacer por nosotros eso que siempre decimos que no tenemos tiempo de hacer: reservar un vuelo, mandar un correo o pagar una compra en una tienda online. La diferencia con lo que ya conocíamos no es que respondan mejor una pregunta, sino que toman la orden, la ejecutan paso a paso y la cierran, como si fuera una secretaria con muy buena memoria y cero voluntad propia.
Para entender la idea, pensá en la diferencia entre pedirle a alguien una receta y pedirle que te cocine. El chat clásico de IA te pasaba los ingredientes y los pasos; los modelos nuevos, según contó el propio Zuckerberg, son una clase mucho más grande y avanzada que la generación anterior y apuntan directamente a terminar el plato. En criollo: vos le decís "sacame un pasaje a Córdoba para el viernes" y el sistema se ocupa, en segundo plano, de buscar opciones, comparar y confirmar la reserva.
Qué cambia para el usuario y quién llega primero
Por ahora, los Wonder están disponibles para desarrolladores desde esta semana. El desembarco en Muse, el asistente que Meta lanzó en Estados Unidos a principios de septiembre y que llegó a ser la app gratuita más descargada en la App Store, será por etapas: primero entre los suscriptores pagos, y después se irá abriendo al resto. La empresa Artificial Analysis, que se dedica a comparar modelos de IA, los puso entre los más eficientes del mercado, una mención clave porque hay muchísima competencia.
En esa pelea ya están otros nombres conocidos: Dots, de OpenAI; Spark, de Google; y el asistente de la startup Instnict. Lo que termine de separar a uno de otro será, sobre todo, la cantidad de servicios externos con los que cada uno pueda enchufarse: si son muchos, más cosas concretas podrá hacer por nosotros. Para Meta, además, Muse es una apuesta estratégica: abrir una fuente de ingresos por fuera de la publicidad, que hoy financia casi toda la operación y sostiene inversiones proyectadas de hasta 145.000 millones de dólares este año, con buena parte de esa plata yendo a infraestructura de inteligencia artificial.
La pregunta que queda flotando
Lo que más me cuesta imaginar, siendo honesta, es el día a día. ¿Le daríamos a un asistente la llave de la tarjeta para que compre solo? ¿Le confiaríamos una reserva entera? La tecnología, por lo que muestra Meta, ya está del otro lado; lo que todavía no está resuelto, y acá sí o sí hay que pensarlo con tiempo, es hasta dónde queremos soltar la mano.
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