Saltar al contenido
Jueves, 1 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

Nagoya puso a trabajar a un humanoide en el hospital y aprendió a servir la mesa

El robot D1, de la japonesa Zeals, se probó guiando pacientes y retirando platos en un centro de salud. La empresa busca juntar 10.000 horas de datos y fabricar 100 unidades en menos de un año.

Por Julia MartinelliCiencia y espacio · · hace 2 h
Nagoya puso a trabajar a un humanoide en el hospital y aprendió a servir la mesa

Todavía me acuerdo de la primera vez que vi un robot sirviendo la mesa, hace años, en una foto gastada que circulaba por ahí. Aquello parecía un truco de feria; hoy me toca contar algo que se le parece bastante pero que ya no es una postal: en Nagoya, Japón, un hospital le soltó las ruedas a un humanoide con inteligencia artificial y lo mandó a orientar a los pacientes que llegaban a la puerta y a levantar los platos del comedor. Yo no estaba en el pasillo, pero imagino la escena: una máquina de 129 centímetros cruzando el hall, leyendo caras con una cámara y moviendo bandejas con sus dos brazos como si fueran dos ollas del escurridero.

Una prueba con nombre y apellido

La prueba se hizo a fines de agosto de 2026 y el elegido fue el D1, un robot de interiores desarrollado por Zeals. Se mueve sobre ruedas, reconoce rostros y carga hasta cinco kilogramos por brazo, lo justo y necesario para retirar una bandeja caliente del self-service sin hacer un papelón. Cada unidad cuesta alrededor de cinco millones de yenes, unos 32.000 dólares al cambio, una cifra que lo deja lejos del juguete y más cerca de una inversión empresaria.

Detrás del ensayo está Masahiro Shimizu, director ejecutivo de Zeals, que es bastante claro con el objetivo: juntar datos de entrenamiento y comprobar que el aparato sirva para tareas reales. La empresa apunta a fabricar 100 unidades hacia marzo de 2027 y acumular 10.000 horas de operación, un número que suena enorme pero que se entiende si uno lo piensa como la cantidad de horas que necesita un autito de alquiler de esos que ves en la esquina para aprender a doblar bien en la rotonda.

Empresas, seguros y un país que busca cubrir baches de personal

  • Kakuichi, una firma de Nagano que vende acero y sistemas de gestión energética, proyecta sumar un humanoide en abril de 2027, en paralelo con el ingreso de sus nuevos empleados. Con la ayuda de Play Robotics planea destinarlo a manufactura, ventas y otras áreas para que se forme haciendo tareas, no mirando manuales. Su director ejecutivo, Riu Tanaka, sostiene que el punto es preparar a la gente para sacarle jugo al equipo.
  • Mitsui Sumitomo Insurance se asoció con Zeals para ofrecer pólizas a los usuarios del D1. Masaki Oshiro, gerente de una sucursal de la aseguradora, señaló entre las preocupaciones los daños físicos a terceros y las filtraciones de información por ataques cibernéticos, dos riesgos que un brazo de metal no resuelve solo.
  • El gobierno japonés fijó como meta alcanzar diez millones de robots con inteligencia artificial en funcionamiento antes de 2040, en un país que arrastra un déficit crónico de personal en hospitales y fábricas.

Lo que viene es justamente lo que más me interesa: ver si esas 10.000 horas de entrenamiento alcanzan para que un robot deje de ser una curiosidad de pasillo y se convierta en un compañero de turno. Mientras tanto, cada bandeja levantada en ese comedor y cada paciente orientado en esa entrada son pedazos chiquitos de un mapa mucho más grande que recién se está empezando a dibujar.

JM
Julia MartinelliCiencia y espacio

Te puede interesar