Neuquén entra en alerta amarilla por cinco días de lluvias y un miércoles que pinta bravo
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso que cubre toda la provincia. La peor jornada será el miércoles, con tormentas, granizo y ráfagas que pueden pasar los 45 kilómetros por hora.
Desde el interior, lo primero que aparece cuando uno consulta el pronóstico neuquino no es una buena noticia: el Servicio Meteorológico Nacional declaró alerta amarilla para toda la provincia de Neuquén a partir del lunes 19 y, al menos hasta el jueves, no hay respiro. La advertencia llega con una lectura clara: lluvias persistentes, tormentas eléctricas y posibilidad de granizo, con el miércoles 21 como jornada más crítica.
La acumulación prevista para estos días ronda entre los 10 y los 20 milímetros, aunque el organismo dejó abierta la puerta a que en zonas puntuales se supere ese umbral. En ciudades como Neuquén capital, San Martín de los Andes o Zapala, la recomendación oficial es revisar desagües, no estacionar vehículos bajo árboles y evitar la circulación innecesaria durante las tormentas.
La semana, día por día
- Lunes: lluvias débiles y dispersas, máxima de 20°C, vientos del noreste a 29 km/h con ráfagas de hasta 39 km/h. La noche arranca complicada, con mínima de 7°C y ráfagas que pueden llegar a 43 km/h.
- Martes: el tiempo no afloja. Precipitaciones débiles, máxima de 19°C y vientos del noreste a 24 km/h. Mínima de 7°C por la noche.
- Miércoles: el día más comprometido. Tormentas eléctricas, chaparrones y probabilidad de granizo. Máxima de 19°C, vientos del sudeste a 37 km/h con ráfagas de 49 km/h y mínima que baja a 6°C.
- Jueves: llega una masa de aire polar que intensifica las lluvias y baja la temperatura. La máxima apenas llega a 15°C y los vientos del este soplan a 38 km/h con ráfagas de 46 km/h.
- Viernes: alivio gradual. Cielo nublado pero sin lluvias significativas, máxima de 17°C y vientos en calma. La madrugada del viernes llegará a 3°C, la marca más baja de la semana.
Yo, Malena Aguirre, les digo lo que veo como vecina del sur: este tipo de alertas prolongadas suelen pegar más fuerte en los barrios del oeste neuquino, donde el cordón de la meseta hace de embudo y el agua corre hacia las calles bajas. También en las localidades cordilleranas, donde las rutas de acceso suelen cortarse cuando el clima se pone así. La brecha entre el centro capitalino y los pueblos del norte, paso a paso, vuelve a quedar en evidencia: allá donde el asfalto termina, la tormenta se siente con otra intensidad.
“La provincia entera está bajo alerta amarilla y no hay precisiones sobre zonas puntuales donde la lluvia pueda superar los 20 milímetros previstos.”Servicio Meteorológico Nacional
Lo que el SMN no dijo en su último parte y a mí, como chaqueña acostumbrada al temporal, me hace ruido: cómo se prepara el sistema de defensas civiles en los pasos cordilleranos ante la posible caída de piedra y ráfagas casi huracanadas del miércoles, y qué protocolos están activos para las comunidades rurales que viven a más de 80 kilómetros de cualquier centro de evacuación. La advertencia meteorológica se difundió, sí; el operativo concreto en territorio, todavía no.
