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Siete platos para armar el menú semanal sin complicarse: del pollo reutilizado a las rabas crocantes

La propuesta del 28 de septiembre al 4 de octubre combina preparaciones caseras con sobrantes, verduras de estación y un clásico de la cocina española. Consejos de técnica para que las rabas no queden gomosas y opciones para reutilizar el pollo que ya está cocido.

Por Lucas FerreyraStartups y negocios digitales · 28 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Ferreyra repasa las siete recetas que circulan como menú semanal para los próximos siete días. La lógica es práctica: aprovechar lo que ya hay en la heladera y resolver cada comida con pocos ingredientes.

Pollo en dos versiones

El pollo que quedó de otra preparación puede convertirse en una tarta con choclo en granos y choclo cremoso sobre una masa arenosa. La misma proteína sirve para armar un matambre con distintas salidas: al plato, en sándwich o en porciones chicas para una picada.

Pescado, verduras y pasta

El budín de pescado se lleva bien tanto caliente como frío, con ensalada, mayonesa casera o salsa criolla. Las verduras aparecen en un soufflé de acelga —donde la crema se puede reemplazar por queso crema descremado— y en una moussaka sin harina que mantiene la carne picada y la berenjena, pero cambia la salsa blanca por una cobertura de yogur, huevo y queso. Para los días con menos tiempo, la propuesta es pasta con cebolla caramelizada, queso gruyere y tomillo.

  • Tarta de pollo con choclo cremoso sobre masa arenosa
  • Matambre de pollo: al plato, en sándwich o en porciones para picada
  • Budín de pescado: caliente o frío, con ensalada o mayonesa casera
  • Soufflé de acelga con opción de queso crema descremado
  • Moussaka sin harina con cobertura de yogur, huevo y queso
  • Pasta con cebolla caramelizada, gruyere y tomillo
  • Sándwich de rabas con alioli y limón, o rabas fuera del pan

La técnica detrás de unas rabas que no queden gomosas

Para los aros de calamar, el secreto está en tres pasos: secado prolijo de los anillos limpios, rebozado a tiempo y una fritura breve. Si la cocción se extiende, la textura se vuelve gomosa y arruina el resultado.

El rebozado más simple lleva harina sola. Para una cubierta más crocante se puede mezclar con almidón de maíz en partes iguales o sumar un poco de sémola fina. Otra variante es pasar primero por huevo batido y después por harina mezclada con pan rallado fino, aunque esto deja una capa más gruesa. Con panko el orden cambia: harina, huevo y por último ese pan rallado grueso. En cualquier caso, los condimentos —perejil, ralladura de limón, ajo en polvo o pimentón— se incorporan justo antes de freír, y el limón se agrega al final para no alterar la superficie del calamar crudo. Al cocinar, conviene dejar espacio entre los aros para que el aceite no pierda temperatura.

LF
Lucas FerreyraStartups y negocios digitales

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