Tres horas con la mujer que quiso cambiar el mundo y terminó presa: el documental que nadie aplaude al final
El filme "You Can See Everything", dirigido por Nathan Fielder y Lance Oppenheim, registró la vida de Elizabeth Holmes durante tres años en secreto y ya es el documental mejor puntuado de la historia en Letterboxd.
Yo era chica cuando se desinfló el globo de Theranos y, como tantos, me lo creí al principio. Elizabeth Holmes aparecía en todas las tapas con su cuello alto negro, prometiendo análisis de sangre con una sola gota. Después se supo que era una estafa colosal y la fundadora terminó condenada a 11 años y tres meses de prisión por fraude. Hoy, un documental sobre ella acaba de pegar un estirón histórico en las plataformas de crítica y hay un dato que, a mí entender, define todo: dicen que al terminar la proyección la sala queda en silencio absoluto. Sin aplausos. Sin murmullos. Como si al público le faltara aire.
La película se llama "You Can See Everything", la dirigieron Nathan Fielder y Lance Oppenheim, y se rodó en secreto durante tres años. ¿Cómo la conseguiram? Holmes les ofreció el acceso a los 34 días de haber entrado a la cárcel. Accedieron. Más de dos horas y cuarenta minutos de metraje, sin una sola mención a que falte material. El filme se estrenó en Estados Unidos, recaló en lo más alto del ranking histórico de Letterboxd y desplazó a "Harakiri", que llevaba años ahí arriba con un 4,68 sobre 5. El nuevo récord: 4,76 sobre 5, con 87.000 votos contados.
Los números que respaldan el fenómeno
- 99% de críticas positivas en Rotten Tomatoes.
- 9,3 de promedio en IMDb, empatando el primer puesto con "Cadena perpetua".
- Más de 87.000 votos en Letterboxd en pocas horas desde el estreno.
- 2 horas y 40 minutos de duración.
- Fecha de estreno en España: 12 de febrero de 2027, a cargo de Avalon. Latinoamérica, sin confirmar.
(O sea: no es una perlita de nicho, es un evento de la crítica.) Lo concreto es que el material se sostiene sin necesidad de conocer la causa: el primer acto atrapa porque muestra a una mujer común en una celda común, escribiendo cartas a su hijo y organizando la rutina mínima. Después vienen los flashbacks del ascenso, y ahí está el truco. Aunque uno crea saber cómo termina la historia, el montaje se las arregla para que se te ponga la piel de gallina igualmente. No es un documental didáctico. Es un documental que incomoda.
A mí, que llevo años viendo docu sobre estafadores seriales y ya pensaba que estaba curada de espanto, me ganó. ¿Vale la pena? Sí, si te banca el ego de quedarte pegado al sillón casi tres horas. No vale la pena si vas buscando un cierre limpio: esta historia no lo tiene. Y eso también es parte del tema.
