Varicela en escuelas neuquinas: lo que hay que mirar en el carnet antes de que el sarpullido llegue a casa
El Ministerio de Salud de la provincia confirmó 17 contagios en dos establecimientos técnicos de la capital. Qué dice el calendario, cómo se reconoce la enfermedad y por qué los nacidos en 2021 preocupan a las autoridades sanitarias.
Me escribe Carla, mamá de un chico de cuarto año en la EPET 20 de Neuquén capital. Está preocupada porque en el grupo de WhatsApp de la preceptora cayeron, en tres días, nueve casos de varicela confirmados oficialmente. "Mi nene no se vacuna desde chico por una decisión de mi suegra y ahora no sé qué hacer", me dice. Lo que sigue le sirve a ella y a cualquiera que esté mirando el carnet de sus hijos con la misma incertidumbre.
El brote que tiene en alerta al sistema educativo neuquino
El Ministerio de Salud de la provincia confirmó 17 casos de varicela distribuidos en dos escuelas técnicas de la capital. Ocho corresponden a la EPET 17 y nueve a la EPET 20. Los estudiantes afectados, según informó la cartera sanitaria, se encuentran en buen estado general, bajo aislamiento domiciliario y con tratamiento sintomático. Las instituciones trabajan con el área de epidemiología en el seguimiento de contactos estrechos y en la evaluación clínica de quienes pudieran haber estado expuestos.
Lo que más me llamó la atención, leído desde el interior, es que Neuquén viene arrastrando un déficit histórico de cobertura en la segunda dosis de varicela. Los nacidos en 2021 —que este año cumplen 5— figuran entre los grupos con menor cumplimiento del esquema completo, un dato de brecha por región que pesa porque alimenta estos rebrotes en aulas cerradas.
Cómo se contagia y por qué cuesta frenarla
La varicela la provoca el virus varicela-zóster, el mismo que más adelante puede dar lugar al herpes zóster en adultos. Antes de las manchas aparecen fiebre, dolor de cabeza, cansancio, decaimiento y a veces pérdida de apetito. Después surgen las lesiones rojizas, que se transforman en ampollas con líquido, pican mucho y finalmente se cubren de costras. La transmisión ocurre por las gotitas que se expulsan al toser o esternudar y por el contacto directo con el líquido de las ampollas.
Un punto clave que suelen pasar por alto las familias: el contagio empieza uno o dos días antes de que se vea el sarpullido y se extiende hasta que todas las ampollas pasan a costra. Es decir, cuando un caso se confirma en el aula, el virus probablemente ya circuló. Después de la exposición, los síntomas pueden tardar entre 10 y 21 días en aparecer, por lo que la ventana de vigilancia es larga y exige revisar el carnet con tiempo.
Prevención y cuidados: lo que sirve y lo que hay que evitar
La herramienta principal es la vacunación. El calendario nacional incluye dos dosis gratuitas y obligatorias durante la infancia. Revisar la libreta permite detectar dosis faltantes y completar el esquema en cualquier centro de salud. En el cuidado domiciliario, los baños de avena y las lociones calmantes ayudan con la picazón, siempre con indicación médica. Conviene mantener las uñas limpias y cortas para reducir lesiones por rascado y el riesgo de infecciones cutáneas.
Hay una advertencia que no es menor: no se debe dar aspirina a niños ni adolescentes con varicela por su asociación con el síndrome de Reye, una complicación hepática y neurológica grave. En adolescentes, adultos, embarazadas o personas con defensas bajas, la indicación de un antiviral o de un tratamiento específico la define el profesional de salud según cada caso.
Carla, mientras tanto, ya sacó turno en el centro de salud de su barrio para actualizar el carnet de su hijo. Lo que el Ministerio de Salud neuquino no dijo todavía es cuántas dosis pendientes se detectaron en las dos escuelas ni si se montará un operativo territorial para acercar la vacunación a las familias de la zona. Esa información, cuando se publique, va a marcar si el brote se contiene o se vuelve a repetir el año que viene.
