Cuando las deudas ahogan: casi 200 familias neuquinas encontraron una segunda oportunidad en el BPN
En apenas diez días, el Banco Provincia del Neuquén refinanció 199 créditos por más de 2.259 millones de pesos. Quiénes pueden acceder, cuánto se paga y por qué la Patagonia se convirtió en la primera vidriera del plan.
Desde el interior, donde los sueldos muchas veces no alcanzan y el crédito se vuelve una soga al cuello, llega una historia que vale la pena contar. María, neuquina, madre de dos chicos, recibió hace poco en su casa de Centenario una notificación del Banco Provincia del Neuquén (BPN): tenía varias cuotas impagas de un préstamo personal y la tarjeta en mora. Como ella, otras 198 familias de la provincia encontraron en agosto una puerta que hasta hace poco parecía cerrada: la posibilidad de juntar todas las deudas en una sola, con un plazo más largo y una cuota que no se les vaya de las manos.
Se trata del Plan de Alivio Familiar y Recuperación Crediticia, una línea de crédito lanzada por el gobierno neuquino que ya muestra números concretos: en los primeros diez días de funcionamiento se procesaron 199 operaciones por un total de 2.259 millones de pesos. Si se suman las reestructuraciones que el banco venía realizando desde enero, el acumulado del año alcanza las 4.033 operaciones y los 43.295 millones de pesos refinanciados.
Cómo funciona la refinanciación y quiénes pueden entrar
El mecanismo es simple de explicar, aunque no tanto de atravesar. El solicitante debe tener domicilio real en la provincia de Neuquén y figurar en el BPN con una categoría de deudor distinta de la "Normal" según los criterios del Banco Central. En la práctica, esto significa haber caído en mora en algún crédito vigente con esa entidad.
- Monto máximo por operación: 50 millones de pesos.
- Opción en pesos: tasa fija del 35% anual, plazo de hasta 60 meses.
- Opción en UVA: tasa del 5% más ajuste por inflación, plazo de hasta 36 meses.
- La cuota no puede superar el 30% del ingreso neto mensual declarado.
- El nuevo préstamo cancela toda la deuda previa con el banco: capital, intereses, comisiones y gastos.
Ese tope del 30% sobre el sueldo no es una proyección ni una promesa: el banco lo verifica al momento de aprobar el crédito. Si los ingresos declarados no alcanzan para cubrirlo, la operación no sale. Es, en parte, lo que vuelve al plan atractivo frente a otros sistemas de refinanciación que suelen terminar estirando el problema en vez de resolverlo.
La brecha regional y la oportunidad que abre el plan
La pregunta que sobrevuela cualquier política de este tipo es a qué velocidad llega a quienes más la necesitan. En la Patagonia, la relación entre bancos por habitante y hogares endeudados muestra una de las brechas más marcadas del país: según datos del Banco Central, Neuquén tiene una de las tasas de morencia bancaria más altas de la región patagónica, aunque su producto bruto per cápita también figure entre los más elevados. Es decir, hay ingresos, pero también hay un stock acumulado de deudas que muchas familias no logran ordenar solas.
Para los bancos y billeteras digitales que quieran sumarse al programa, la Dirección Provincial de Rentas publicó la reglamentación que reduce al 50% la alícuota de Ingresos Brutos sobre los intereses de estos préstamos y exime del Impuesto de Sellos a los contratos firmados dentro del plan. Esos incentivos, sin embargo, todavía no se traducen en adhesiones formales de otras entidades: hasta ahora, el BPN es el único que abrió la puerta.
¿Conocés a alguien que haya usado un plan de refinanciación bancaria para ordenar sus deudas? Contanos cómo le fue.
