Felipe Fort se largó a cantar con la guitarra y pidió ayuda en Instagram: ¿le sale o le falta ensayo?
El hijo de Ricardo Fort mostró su primera interpretación frente a cámara, reconoció que todavía le cuesta y abrió la puerta a los comentarios de sus seguidores.
Abran sus corazones, gamers del pop argentino, porque hoy la noticia no viene de un streaming ni de un parche de un simulador de fútbol: viene de Instagram. Felipe Fort, el hijo de Ricardo Fort, publicó su primer video cantando en cámara y lo hizo como uno hace cuando arranca a jugar un género nuevo sin tutorial: con vergüenza, con ganas y preguntándole a la comunidad qué onda.
El joven de 22 años subió a sus historias una interpretación con guitarra, se presentó a sí mismo como cantante primerizo y dejó una frase textual: "Primera vez cantando en cámara, todavía me cuesta pero quiero mejorar. ¿Alguna recomendación, gente?".
El antecedente con la guitarra eléctrica
No es la primera vez que Felipe expone sus ensayos. En febrero de 2025 ya había compartido una práctica con guitarra eléctrica: primero un punteo, después algunos acordes y el mismo operativo ("¿Algún consejo?"). Esta vez le agregó la voz al asunto, que es como pasar del modo práctica al partido en línea sin aviso.
La canción que eligió habla de amor y cercanía, lo cantó mirando fijo a cámara y volvió a abrir la puerta a que sus seguidores le tiren data para afinar la interpretación.
También se animó a las pasarelas en el subte
La música no es su única incursión artística reciente. En marzo de 2025 debutó como modelo en BAFWEEK, en una propuesta de Bulbenny que llevó la pasarela a los vagones de la línea H del subte porteño. Ahí se subió a otro escenario, pero esta vez volvió a las redes con la guitarra como protagonista y la voz como debut.
Mi veredicto
No le voy a mentir: pide consejos, pide feedback, muestra el proceso. Eso suma. Lo que todavía no tengo claro es si canta o si está en fase beta. Pero bancar las ganas y bancar el micrófono en cámara ya es medio puntaje. Valoración: 6,5 sobre 10. Vale la pena seguirle la pista.
