Francia le retira el respaldo a Infantino y empuja una reforma estructural de la FIFA
La FFF argumentó una ruptura de los acuerdos de confianza tras la frustrada venta de participaciones del Mundial a fondos privados por unos 4.200 millones de dólares. Anunció consultas con actores locales e internacionales para elevar propuestas concretas de gobernanza.
Cuánto cuesta y a quién: a Infantino le cuesta el apoyo histórico de Francia y a la FIFA se le abre un frente institucional sensible a menos de un año de la elección que debe renovar su conducción. La Federación Francesa de Fútbol informó que su comité ejecutivo votó por unanimidad retirar el respaldo al presidente del organismo, Gianni Infantino, de cara a los comicios previstos para marzo de 2027. La decisión se apoya en una quiebra de las condiciones básicas de confianza que, según la FFF, estaban vigentes cuando el apoyo se expresó por primera vez el 29 de junio.
El disparador: una venta de 4.200 millones de dólares
Vamos a los números. La gota que desbordó el vaso fue la iniciativa de Infantino de vender participaciones accionarias de la Copa del Mundo a fondos de capital privado por alrededor de 4.200 millones de dólares. La propuesta chocó con la resistencia de la UEFA y de varias confederaciones, y quedó archivada a comienzos de agosto. Pero la FFF sostuvo que el abandono del proyecto no cierra el debate de fondo sobre cómo se gobierna la FIFA.
“Aunque este proyecto ha sido abandonado de manera definitiva gracias a una respuesta concertada dentro de la UEFA junto con varias otras confederaciones, la cuestión de la gobernanza de la FIFA no puede considerarse resuelta. Las iniciativas recientes del presidente han dañado gravemente la imagen y la unidad del fútbol.”Comunicado oficial de la Federación Francesa de Fútbol
En términos comparativos con la administración tradicional del fútbol, el movimiento francés implica un quiebre diplomático significativo: una de las federaciones más influyentes de Europa rompe con un presidente que, sin embargo, ya adelantó desde Zúrich que buscará un nuevo mandato hasta 2031. La Federación de Inglaterra adoptó una línea similar y la UEFA mantiene una postura de confrontación que incluyó amenazas de boicot a torneos oficiales, lo que configura un bloque de presión cada vez más articulado.
La FFF anunció que abrirá una ronda de consultas con referentes del deporte a nivel local e internacional para redactar propuestas de reforma estructural, con foco en transparencia, independencia y conducta ética. La letra chica del comunicado sugiere que el objetivo no es solo expresar descontento: la entidad busca condicionar el proceso electoral y abrir el juego a una candidatura alternativa, en un calendario que corre y que ubica la próxima prueba de fuego en la elección de marzo de 2027.
