Gimnasia arrancó la Liga Nacional con una paliza en el Rotili y ya muestra la chapa de campeón
El conjunto de La Plata abrió la defensa del título con un sólido 92-74 sobre Lanús, con Marcos Chacón como figura y un primer tiempo arrollador que dejó el partido sentenciado antes del descanso.
Me acuerdo perfecto de la vez que mi vieja me llevaba de chica al Rotili, en época con el precario que le quedaba al bolsillo, y la sensación era la misma que anoche volvió ase en esa cancha: Gimnasia como un equipo que sabe a qué juega. Anoche, en el partido que abrió una nueva edición de la máxima categoría del básquet argentino, el campeón defensor no dejó dudas y superó a Lanús por 92 a 74, en un encuentro donde la diferencia se construyó temprano y se sostuvo con oficio durante toda la noche.
Un primer tiempo para enmarcar
Si uno busca entender por qué este Gimnasia volvió a dar señales de candidato, la respuesta está en los primeros veinte minutos. El visitante cerró esa etapa ganando 52-27, con un 61% de efectividad en tiros de campo, provocó 11 pérdidas del rival y dejó a Lanús apenas en un 36% de acierto. Es como si en la cocina hubieras puesto la hornalla al máximo desde el arranque y la olla hubiera empezado a hervir antes de que el agua terminara de tomar temperatura: una diferencia que ya no se puede revertir.
Marcos, que ya desde el banco se había ganado un lugar, entró y firmó 18 tantos en ese tramo, con cuatro triples en cuatro intentos. Carlos Rivero aportó nueve puntos en la primera mitad y Okafor sumó siete, pero la verdadera lectura fue colectiva: Toretta terminó con 10 asistencias y la pelota circuló como si tuviera memoria propia.
Chacón y Balbo, la dupla caliente desde el perímetro
- Marcos Chacón cerró con 28 puntos y fue el máximo anotador del partido.
- Gino Balbo lo secundó con 15 tantos y entre ambos convirtieron 10 triples en 12 intentos.
- Carlos Rivero agregó 13 puntos como tercera vía de gol.
- Emi Toretta manejó los hilos con 10 asistencias y fue clave para sostener el ritmo.
- Del lado de Lanús, Martín Franchino terminó con 23 puntos y 10 rebotes.
- Chris James aportó 17 tantos y Junior Merchant sumó 11, sin alcanzar para descontar.
Esa combinación desde los 6,75 terminó siendo el termómetro del encuentro. Cuando un equipo encesta casi el 84% de sus triples en los primeros dos cuartos y mantiene esa agresividad durante todo el juego, al rival solo le queda discutir el resultado, no el trámite. Y eso fue lo que pasó anoche en el Rotili.
La reacción de Lanús y lo que viene
El tercer cuarto trajo el único momento de zozobra para el campeón. Gimnasia llegó a estirar la ventaja a 32 puntos, pero Lanús reaccionó con un parcial de 12-0 apoyado en la intensidad de Franchino, Andújar y Johnson. La diferencia entre un equipo y otro estuvo en que Toretta volvió a tomar el control del ritmo y los aportes de Chacón y Balbo cerraron cualquier intento de épica local. Para los próximos compromisos, la defensa volverá a ser el punto de observación, porque anoche el campeón ganó con ataque, pero la Liga suele cobrarlas cuando solo se apuesta a una mano.
