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Martes, 13 de octubre de 2026
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La Conciergerie: de palacio real a cárcel de la Revolución Francesa

A metros del Sena, en el primer arrondissement de París, un edificio gótico del siglo XIII concentra casi mil años de historia: fue residencia de los reyes de Francia, prisión durante el Terror y museo declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Por Lucas FerreyraStartups y negocios digitales · · hace 1 h
La Conciergerie: de palacio real a cárcel de la Revolución Francesa

En el muelle del Reloj, dentro del primer arrondissement de París, se levanta uno de los edificios góticos más imponentes de la ciudad. La Conciergerie asoma sobre el Sena con una fachada que miles de turistas fotografían a diario, aunque pocos cruzan sus puertas.

Origen y función administrativa

El origen del edificio se remonta al siglo XIII, cuando el rey Felipe IV, conocido como el Hermoso, que gobernó entre 1285 y 1314, convirtió el antiguo Palacio de la Cité en sede del archivo real e impulsó la construcción de las grandes salas góticas que todavía se conservan. Fue la primera residencia oficial de los reyes de Francia en París.

Hacia el siglo XV la monarquía dejó de habitar el palacio, aunque mantuvo allí funciones administrativas. El rey designó entonces un conserje para administrar parte del edificio, que empezó a funcionar como prisión. De ahí viene el nombre que conserva hasta hoy.

Presos célebres antes de la Revolución

Durante los siglos siguientes el lugar alojó a detenidos de peso: el conde de Montgomery en 1574, el asesino de Enrique IV Ravaillac en 1610, la envenenadora marquesa de Brinvilliers en 1676 y el ladrón Cartouche en 1721, entre otros.

El capítulo del Terror

La Revolución Francesa le dio al edificio su capítulo más recordado. A partir de 1793, con la llamada ley de sospechosos, los detenidos de toda la ciudad fueron trasladados allí para ser juzgados por el tribunal revolucionario. En esa época el lugar fue apodado la antesala de la muerte. Las condiciones sanitarias eran tan precarias que, según los registros históricos, 600 prisioneros murieron hacinados antes de llegar a juicio.

Incluso dos figuras centrales de la Revolución, Danton y Robespierre, pasaron por sus celdas; este último fue ejecutado sin juicio previo en 1794.

María Antonieta, la prisionera más recordada

La prisionera más famosa fue María Antonieta. En agosto de 1793 fue trasladada desde la prisión del Temple a la Conciergerie, donde permaneció más de dos meses. En octubre de ese año fue condenada por alta traición y ejecutada. La celda donde vivió sus últimos días fue transformada décadas después en una pequeña capilla, que hoy puede visitarse. El museo conserva además algunos de sus objetos personales.

Cómo se visita hoy

  • Entrada general: 13 euros.
  • Acceso gratuito el primer domingo de cada mes.
  • Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
  • Recorrido por las salas góticas, la capilla de María Antonieta y objetos personales de la reina.
LF
Lucas FerreyraStartups y negocios digitales

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