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Llega el primer pulso antártico al norte neuquino y Chos Malal se prepara para la nieve

Desde el interior, el frío se siente distinto: cómo se vive el ingreso de aire polar en el extremo norte de la provincia, qué temperaturas esperar y por qué el domingo se perfila como la mejor ventana del fin de semana.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · 10 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Lo conozco bien. Cuando un vecino de Chos Malal me cuenta que ya sacó las bolsas de nylon para cubrir los almácigos, sé que el cambio de tiempo no es una promesa del parte meteorológico sino un hecho de la vida cotidiana en el norte neuquino. En esta parte del país, la diferencia entre un jueves gris y un viernes con nieve se mide en horas, no en días, y por eso cada pulso frío pega distinto que en la ciudad capital.

El jueves transcurrirá nublado en Chos Malal y toda la franja norte de Neuquén, con una máxima que apenas tocará los 11°C y una mínima nocturna que rondará los 8°C. Lo que más se va a sentir es el viento del noroeste, que durante el día soplará cerca de los 18 kilómetros por hora y, ya entrada la noche, elevará sus ráfagas hasta los 29 km/h. Un abrigo de verdad, gorro y bufanda, deja de ser un consejo de galería y pasa a ser un elemento de trabajo para quienes circulan temprano.

El viernes: el turno del aire antártico

El viernes se viene el golpe fuerte. Un frente de aire antártico, con vientos que rotarán al sudeste, dejará un escenario inestable sobre el norte neuquino: nevadas débiles pero presentes, máxima de apenas 3°C y una mínima que se hundirá hasta los 2°C bajo cero. En rutas y caminos de montaña, donde la visibilidad puede caer de golpe y la calzada se pone blanca en minutos, la prudencia vale más que la hora de llegada.

  • Jueves: cubierto, máxima 11°C y mínima 8°C, viento del noroeste con ráfagas de hasta 29 km/h por la noche.
  • Viernes: ingreso de aire antártico, nevadas débiles, máxima 3°C y mínima -2°C; viento del sudeste.
  • Sábado: ambiente frío entre -1°C y 0°C, viento más moderado pero con heladas nocturnas.
  • Domingo: empieza la recuperación, cielo que se despeja y máxima de 9°C.
  • Lunes: la mejor jornada, con 17°C, poco viento y cielo abierto.

El sábado el termómetro se mueve entre -1°C y 0°C. El viento afloja y eso hace más llevadera la sensación térmica, pero las heladas nocturnas siguen siendo protagonistas durante todo el fin de semana. Para los productores chicos del norte neuquino, esa diferencia entre un sábado con viento moderado y un domingo con cielo limpio puede ser la distancia entre perder una planta o llegar a la cosecha.

La recuperación llega el domingo. El cielo irá pasando de cubierto a despejado y las marcas treparán hasta los 9°C. El lunes será el día amable: máximas de 17°C con poco viento y sol a pleno. El martes la temperatura retrocede un poco, a 12°C, pero ya sin escenario de nevadas.

La brecha que abre el frío en el interior

Vivimos una brecha que pocas veces se nombra: mientras los partes de los grandes centros urbanos del país hablan de mínimas cercanas a 0°C como una novedad, en Chos Malal y el norte de Neuquén el umbral es otro. Aquí las heladas intensas son parte del calendario y la infraestructura lo sabe: las cañerías se aíslan, las estufas a leña se revisan en marzo, las escuelas rurales evalúan doble jornada cuando la sensación térmica se desploma. Esa diferencia de 10 a 15 grados respecto de los registros del Alto Valle o la capital provincial no es un dato menor: define rutinas, economías familiares y hasta la frecuencia con que se atiende a los chicos en las escuelas albergue.

Para quienes tengan planes al aire libre, el consejo práctico que repiten los vecinos es simple: priorizar el domingo o, mejor todavía, postergar para el lunes. Las noches del sábado y del domingo seguirán siendo frías, con riesgo de heladas, y las plantas sensibles y las cañerías a la intemperie vuelven a pedir atención. En el campo, los animales recién paridos y las majadas necesitan reparo; en el pueblo, basta con salir un rato a la vereda para entender que el pulso antártico llegó para quedarse unas horas.

“Acá el primer frío fuerte del mes te cambia el día: pasás de caminar con campera fina a revisar el combustible de la estufa y la leña del galpón. Es una costumbre que no se pierde.”vecino de Chos Malal, productor ganadero de zona de bardas

Lo que el Servicio Meteorológico no suele aclarar en sus informes, y que en el norte neuquino se sabe de memoria, es que el viento del sudeste no solo trae nieve: trae un cambio de presión que se siente en los huesos, sobre todo en los adultos mayores y en quienes trabajan a la intemperie. Y lo que la empresa de energía pocas veces dice en voz alta es que, cuando el termómetro se hunde y la demanda sube, los cortes en los parajes más alejados se vuelven moneda corriente. Frente a eso, la red barrial vuelve a aparecer: mate cocido compartido, un cuarto con estufa para el que no tiene, una bolsa de nylon sobre el almácigo. La tecnología avisa, pero la comunidad sostiene.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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