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Neuquén bajo nieve y lluvia: el temporal que golpea del sur al norte y las recomendaciones que el SMN repite cada año

Alertas amarillas y naranjas en la cordillera y la meseta neuquina, lluvias en la Confluencia y mínimas bajo cero en el Alto Valle. Lo que hay que saber antes de salir a la ruta.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · 11 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Me escribe Mabel desde Villa La Angostura, como tantas otras veces que el invierno se carga la agenda del sur neuquino. Esta vez no es curiosidad: el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activó alertas por nevadas y lluvias para varios puntos de la provincia de Neuquén, y la advertencia llegó para quedarse al menos durante toda la jornada. El ingreso de aire frío y húmedo cambió las condiciones del tiempo en una franja enorme del territorio, con acumulados que van desde los cinco centímetros hasta los cuarenta según la zona y la altitud.

El mapa de las alertas, de la cordillera a la meseta

En el centro-oeste provincial rige alerta amarilla por nevadas. Las localidades comprendidas son Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Piedra del Águila, Junín de los Andes, Las Coloradas y Zapala. En esa franja se esperan acumulaciones de entre 10 y 20 centímetros en sectores cordilleranos, con posibilidad de superar ese valor en puntos específicos. En zonas de meseta, los valores proyectados van de 5 a 30 centímetros. Es el patrón clásico del temporal cordillerano: a mayor altura, más nieve; a menor altura, más mezcla.

La situación se vuelve más comprometida hacia el norte de la zona cordillerana. Para Las Lajas, Loncopué, El Huecú, Andacollo, Chos Malal y Buta Ranquil el SMN emitió alerta naranja, con nevadas persistentes y acumulaciones que pueden alcanzar entre 20 y 40 centímetros, superables de manera puntual. La diferencia no es menor: pasar de amarilla a naranja implica que el fenómeno puede tener impacto relevante, con condiciones peligrosas para circular y para sostener actividades al aire libre.

  • Centro-oeste (alerta amarilla): Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Piedra del Águila, Junín de los Andes, Las Coloradas y Zapala. Acumulados de 10 a 20 centímetros en cordillera y de 5 a 30 en meseta.
  • Norte cordillerano (alerta naranja): Las Lajas, Loncopué, El Huecú, Andacollo, Chos Malal y Buta Ranquil. Acumulados de 20 a 40 centímetros, con posibilidad de superarlos de forma puntual.
  • Confluencia: lluvias de variada intensidad, entre 10 y 20 milímetros, en Puicún Leufú, la capital provincial y Añelo.
  • Alto Valle: mínima de cinco grados bajo cero, vientos sostenidos de 50 km/h y ráfagas que podrían superar los 60 km/h.

El fenómeno no abarca toda la provincia: en zonas de menor altura las precipitaciones pueden presentarse como lluvia simple o lluvia con algo de nieve. Esa transición entre modalidades es la que vuelve tan traicionero al temporal, porque en un mismo tramo de ruta se puede pasar de pavimento mojado a hielo sin una señal clara que lo advierta.

Lo que hay que hacer antes de salir

En ambos niveles de alerta, el organismo advierte sobre reducción de visibilidad y acumulación de nieve sobre rutas y caminos. Quienes deban transitar hacia la cordillera o cruzar la meseta deberían verificar el estado de las rutas antes de salir, usar vehículos preparados para hielo y nieve y conducir con precaución extrema. No es un consejo nuevo ni original, pero se repite cada temporada porque sigue siendo la causa principal de los accidentes invernales en la región.

Para quienes se queden en las localidades afectadas, el SMN recomienda retirar periódicamente la nieve acumulada en techos, mantenerse lejos de zonas con riesgo de desprendimientos y ventilar los ambientes al usar calefacción a gas o leña para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono. También sugiere consultar las actualizaciones del pronóstico antes de cualquier desplazamiento, porque en Patagonia un parte puede cambiar de tono en cuestión de horas.

Hay un dato que siempre queda afuera del comunicado y que, mirado desde el interior, pesa más que cualquier alerta: la brecha entre las zonas cordilleranas con alerta naranja y el Alto Valle con mínimas de cinco grados bajo cero es enorme en kilómetros, pero mínima en condiciones de vulnerabilidad. Quienes viven en Las Lajas o Chos Malal no tienen a pocas horas un centro urbano con servicios completos; cuando el temporal se instala, la respuesta tarda y el corte de ruta se vuelve un corte de derechos. Eso es lo que el parte meteorológico no dice: que el mismo fenómeno golpea de manera muy desigual según de qué lado de la cordillera esté cada vecino.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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