Septiembre se encamina a cerrar con 47.000 patentamientos y una caída interanual cercana al 16 por ciento
La proyección para el noveno mes del año supera en 5,8% a agosto, pero sigue por debajo de 2025. Modelos nacionales lideran las ventas, mientras la oferta de importados reconfigura el mercado.
El mercado automotor argentino se aproxima a cerrar septiembre de 2026 con un volumen estimado de 47.000 patentamientos, cifra que representa un avance del 5,8% respecto de las 44.400 unidades registradas en agosto. La proyección, elaborada sobre la base de datos parciales a tres días del cierre de operaciones, contempla el repunte habitual que se produce en las últimas jornadas del mes. Sin embargo, el resultado interanual continúa siendo negativo: la comparación con septiembre de 2025 arroja una baja del 15,8%, lo que evidencia que la mejora mensual todavía no alcanza para revertir la distancia respecto del año previo.
Evolución mensual y trimestral
La trayectoria de los últimos meses exhibe una suba gradual pero sostenida: en julio se contabilizaron 43.700 unidades y en agosto, 44.400. De confirmarse la estimación para septiembre, el tercer trimestre cerraría con un incremento del 1,2% frente al segundo trimestre de 2026, aunque permanecería un 21% por debajo del mismo período de 2025. El acumulado anual, por su parte, profundiza su retroceso: hasta agosto la baja interanual se ubicaba en 13,3%, y con el volumen proyectado para septiembre la diferencia se ampliaría hasta 13,6%.
De acuerdo con el escenario planteado, octubre y noviembre mantendrían un ritmo cercano a las 47.000 unidades mensuales, en tanto que diciembre registraría la contracción habitual de fin de año, próxima al 50%. Bajo esas condiciones, el último trimestre superaría aproximadamente un 12% al de 2025, una mejora relativa que no lograría compensar la baja acumulada durante el ejercicio.
Oferta, financiación y composición del mercado
La dinámica vigente se caracteriza por una oferta superior a la demanda efectiva. Ante este escenario, las terminales ajustan sus propuestas comerciales mediante bonificaciones y esquemas de financiación, con el propósito de sostener el volumen de operaciones. Los modelos de producción nacional conservan el liderazgo en ventas, mientras que la oferta de importados introduce cambios en la composición del mercado y en las preferencias de los consumidores.
Para los compradores que evalúan la adquisición de un vehículo 0 km, el panorama combina mayor disponibilidad de unidades, descuentos aplicados por las marcas y alternativas de financiamiento. La decisión de compra queda así condicionada por dos variables centrales: el precio final del vehículo y las condiciones de pago ofrecidas por cada terminal, en un contexto donde ambas herramientas coexisten como parte de la estrategia comercial.
