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Un asesinato a plena luz del día en Villa Dorrego expone un lavadero bajo sospecha y un dueño que se esfumó

Juan Manuel Oviedo, pintor de 36 años y padre de un adolescente, murió de tres disparos en la cabeza frente a un lavadero de La Matanza. La investigación apunta al propietario del local, que aportó una versión que no cerró y desapareció durante el procedimiento.

Por Valentina SchmidtCiberseguridad · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 d

Un hombre de 36 años identificado como Juan Manuel Oviedo fue asesinado de tres disparos en la cabeza el viernes pasado en el cruce de Saturnino Saraza y Donizetti, en el barrio Villa Dorrego del partido de La Matanza. La víctima, pintor de obra y oriunda de Laferrere, comía en la vereda de un lavadero cuando dos ocupantes de un Ford verde frenaron frente al local, abrieron fuego y escaparon a toda velocidad.

Oviedo era padre de un adolescente de 13 años. Su hermana Daiana describió el ataque con una frase contundente: "Lo balearon por atrás. Lo mataron de tres tiros en la cabeza." El cuerpo fue trasladado al Hospital Simplemente Evita, donde se confirmó el fallecimiento.

Qué dicen las fuentes oficiales y qué dice el atacante

El propietario del lavadero, identificado como José, declaró en la Comisaría 4ª de Villa Dorrego que el episodio se originó en el robo de una bicicleta, que él mismo había ido a reclamarla a otro sector del barrio y que los pistoleros llegaron después en represalia. No mencionó negocios ilegales ni conflictos previos. Esa es la versión del atacante del local, la única persona con interés directo en dar un encuadre al hecho.

Lo que dicen las fuentes oficiales, en cambio, es distinto. El fiscal Diego Rulli, a cargo de la UFI de Homicidios, no dio por válida la explicación y ordenó una inspección con Policía Científica. Los resultados modificaron el cuadro: dentro del lavadero se encontraron vainas calibre 9 milímetros, señal de que alguien respondió el fuego desde adentro. Además, los grabadores de las cámaras de seguridad no estaban; habían sido retirados antes del procedimiento.

La pista que investiga el fiscal

  • Vainas servidas calibre 9 milímetros halladas dentro del lavadero, compatibles con un enfrentamiento desde el interior del local.
  • Grabadores de las cámaras de seguridad ausentes al momento de la inspección, retirados antes de la llegada de los investigadores.
  • Antecedente de dos ataques a balazos previos contra el mismo lavadero, según declaró la hermana de la víctima.
  • Un segundo herido, un hombre de 40 años con un disparo en la garganta, internado en el Simplemente Evita, cuyas explicaciones tampoco conformaron a los investigadores.

Qué pasó con el dueño del lavadero

Durante la inspección, José abandonó el lugar. Les dijo a los agentes que debía atender a su madre, que estaba internada, y que regresaría con un abogado. No volvió. Su teléfono dejó de recibir mensajes y los vecinos del lavadero se negaron a declarar. La hipótesis que orienta la pesquisa, según el fiscal Rulli, es que el local no funcionaba solo como lavadero sino también como punto de venta de drogas.

Respuesta oficial y silencio

La causa quedó a cargo del fiscal Diego Rulli, de la UFI de Homicidios de La Matanza, que ordenó medidas para dar con el propietario. El lavadero permanecía bajo investigación al cierre de esta nota. La empresa y el entorno del dueño del local no emitieron comunicados públicos ni se presentaron ante la Justicia; el único testimonio conocido es el brindado en sede policial antes de su desaparición.

La familia de Oviedo, en tanto, reclama avances. Daiana, la hermana, aportó el dato de los ataques anteriores: "Al lavadero lo balearon no una, sino dos veces". Con un padre asesinado, un herido grave y un sospechoso prófugo, el expediente judicial quedó centrado en reconstruir lo que pasaba dentro del local y en establecer si la versión del robo de la bicicleta fue un intento por desviar la pesquisa.

VS
Valentina SchmidtCiberseguridad

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