Diviiino baja la persiana: un restaurante de 60.000 dólares de inversión cierra en Palermo tras seis años y ventas que cayeron 20%
Los cuatro socios no encontraron comprador para el fondo de comercio y resolvieron cerrar el local en septiembre, en un contexto de sobreoferta gastronómica y consumo cada vez más volcado a opciones baratas.
A cuánto llega la caída y a quién golpea. Diviiino, un restaurante del barrio porteño de Palermo, dejará de operar en septiembre tras seis años de actividad. El emprendimiento había arrancado en 2021 con una inversión inicial de 60.000 dólares entre tres socios y llegó a vender alrededor de 1.200 cubiertos por mes. En 2025 esa cifra descendió a unos 900, lo que representa una merma cercana al 20% frente a 2024 según los propios dueños. La comparación con el banco tradicional no aplica acá, pero sí la lógica de cualquier PyME: cuando caen las ventas en ese porcentaje y no aparece un comprador, el fondo de comercio deja de tener valor de rescate.
Una historia con expansión que no prosperó
El local nació en la esquina de Arévalo y Cabrera con una propuesta de sándwiches y espumantes. Con el tiempo se mudó a Villa Crespo y llegó a tener un segundo punto en Bajo Belgrano, en sociedad con otro grupo gastronómico. Esa expansión no funcionó y la sucursal terminó cerrando. Hoy la marca opera un único local sobre Cabrera y Godoy Cruz, con nueve empleados.
Vamos a los números: la inversión inicial fue de 60.000 dólares, repartidos entre los socios originales; luego se sumaron nuevos aportes para sostener la mudanza y la segunda sucursal. En el pico, el negocio llegó a ocupar alrededor de una veintena de personas entre ambos locales. Tras el ajuste, la plantilla quedó en nueve colaboradores, una reducción que refleja la menor facturación y el achicamiento operativo.
“El consumo está cambiando bastante respecto de cómo era hace un par de años. Están abriendo muchas sandwicherías y hamburgueserías, porque hoy es lo más barato y lo que la mayoría de la gente se puede permitir.”Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino
“El rubro gastronómico está muy difícil. En parte porque hay una sobreoferta increíble, en parte porque es un momento económico complicado.”Nicole Andelman
Por qué no apareció un comprador
Los cuatro socios intentaron vender el fondo de comercio sin éxito. La explicación que dio Andelman combina dos factores: la superficie del salón y las condiciones generales del mercado.
“El local es bastante grande y es difícil de llenar. Además, hoy cuesta un poco más vender un fondo de comercio porque estamos en un momento en el que lamentablemente mucha gente está cerrando.”Nicole Andelman
- El bar El Álamo cerró su sede de Palermo a fines de julio.
- Los Laureles, de Barracas, bajó la persiana en agosto tras más de 130 años de actividad.
- Sofá y Santa Evita anunció su cierre también para fines de septiembre.
Lo que dice la letra chica: el cierre no implica un quiebre empresario sino el final de un ciclo para cuatro socios que, en paralelo, mantienen otros negocios. Uno está al frente de otros bares y prepara una propuesta de cocina asiática; otro conduce una ostería propia; el cuarto dirige una empresa familiar de panificados. Andelman, en tanto, evalúa un nuevo proyecto gastronómico en Mar del Plata. El local de Cabrera y Godoy Cruz abrirá por última vez en septiembre y, con él, se disuelve la sociedad detrás de Diviiino.
