El Gundam que quería ser Souls: llega en marzo, y promete romper brazos (literalmente) en el espacio
Bandai Namco confirmó la fecha de Gundam: Rogue Orbit, un action mecha en tercera persona que mezcla hack and slash con gestión de calor y destrucción localizada de jefes colosales.
Aclaro desde el arranque: si alguna vez soñaste con sacarle un brazo de cuajo a un Mobile Suit gigante y usarlo como trofeo, este juego es para vos. Hablo de Gundam: Rogue Orbit, que Bandai Namco acaba de fechar para el 5 de marzo de 2027 en PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC. O sea, falta, pero al menos ya sabemos que la espera tiene destino.
El proyecto lo encabezan el productor Yuya Tomiyama y el director Yoshiyuki Serizawa, y la propuesta es clara: combate de acción en tercera persona dentro de mechas de 18 metros, con la franquicia como escenario pero sin pedirte un doctorado en lore para entrar. Vos manejás al Gundam Helix junto al piloto RE-X y la historia va de enfrentar a los Apocalypse, una amenaza alienígena que se pasea por estaciones y puertos espaciales. (Spoiler: no vienen con buenas intenciones.)
El combate: calor, aturdimiento y amputaciones
Acá está lo jugoso. El sistema obliga a mirar un medidor de temperatura: los propulsores, las esquivas y los ataques especiales recalientan al traje, y si te pasás de rosca te quedas expuesto como un astronauta en pijama. A eso se suma el medidor de Stagger, que al llenarse deja al enemigo clavado en el aire y te abre la puerta para encadenar golpes pesados. ¿La mejor parte? La destrucción localizada: si le cortás las alas a un jefe, te desaparecen los ataques asociados a esas extremidades. Literal, le amputás el problema.
Veredicto
Por lo que se vio en la sesión de prueba, el combate contra jefes colosales se siente sólido y la personalización táctica tiene profundidad de sobra. Falta ver cómo se sostiene en el tramo largo y si la campaña no se queda corta de variedad. Pero la base pinta bien: 8 sobre 10 en expectativa. Vale la pena anotarlo en el calendario, aunque sea para ver cómo se le caen los brazos a un mecha de 18 metros en cámara lenta.
