La huerta de septiembre: cuando el jardín se vuelve también mesa
Tomate, albahaca y frutillas conviven con romero, laurel y taco de reina en un mismo espacio. La clave está en planificar cuánto crecerá cada especie, qué sector recibe más sol y cómo se cuidan los alimentos entre las flores.
Desde el interior, María Luisa prepara cada septiembre el cantero que da al patio de su casa en Río Cuarto. Mientras acomoda los plantines de tomate y albahaca, deja lugar para el romero que hace tres años plantó junto al alambrado. Esa mezcla entre lo que se come y lo que se mira es, según los especialistas, la base de una huerta de primavera bien pensada: una combinación de cultivos de temporada con vegetación que permanece varios años en el mismo lugar.
Antes de sembrar, pensar el espacio
Antes de elegir qué sembrar en septiembre, conviene definir cómo se va a usar el terreno disponible. La huerta puede compartir sector con las plantas ornamentales y formar parte de la vista desde una ventana, pero para que esa convivencia funcione hay que contemplar tanto la cosecha como el tamaño que alcanzará cada especie y los huecos que quedarán libres para conectar las distintas áreas. Una forma concreta de organizarla es combinar vegetación que dura varios años con cultivos que se renuevan: romero, tomillo, orégano y laurel comestible le dan continuidad al conjunto, mientras que en septiembre entran al ruedo tomate, albahaca, berenjena, lechuga y pepino. La posibilidad de incorporar semillas o plantines permite preparar el espacio con ambas alternativas.
Sol, agua y distribución
La ubicación condiciona cualquier elección. Las plantas de huerta necesitan al menos medio día de sol directo. En la Argentina, identificar el norte ayuda a reconocer el sector con mayor asoleamiento, sobre todo en las provincias donde el recorrido del sol cambia según la latitud y la estación. También resulta práctico tener una toma de agua cerca: durante la primavera y el verano se disparan la evaporación y la transpiración de las plantas, por lo que acercar el riego es parte de la planificación y no un detalle menor. En las zonas del noroeste, donde las temperaturas de septiembre ya son elevadas, esa previsión marca la diferencia entre un cantero que prospera y uno que se seca.
- Un laurel comestible permite armar un cerco y ocultar una vista que no se quiere destacar, como el ténder de la ropa o un depósito.
- Sobre un alambrado o una reja, el taco de reina aporta flores amarillas, anaranjadas o rojizas y se entrelaza con la estructura.
- Las plantas más altas se ubican al norte para no generar sombra sobre las más bajas, y las de flor se distribuyen para sumar color al conjunto.
Frutos protegidos y cuidados específicos
También conviene anticipar qué cultivos necesitarán protección. Las frutillas suelen requerir una red contra los pájaros, por eso ubicar ese sector fuera del primer plano ayuda a integrar la cobertura al diseño sin romper la estética. En el suelo o en macetas, el compost y el humus de lombriz mejoran la estructura de la tierra y aportan nutrientes, algo clave en provincias donde los suelos son más pobres o están más trabajados. El mantenimiento debe contemplar, además, que habrá alimentos entre la vegetación: los productos fitosanitarios utilizados en todo el sector deben estar aprobados para cultivos comestibles, incluso cuando se apliquen sobre las plantas ornamentales cercanas. Es un punto que muchos manuales no subrayan y que, en los hechos, termina definiendo si la cosecha es segura o no.
“La posibilidad de incorporar semillas o plantines permite preparar el espacio con ambas alternativas y renovar parte de la vegetación cada temporada sin perder la estructura del jardín.”Guía de huerta de primavera
Lo que el material no dice es qué pasa con quienes viven en departamentos o en casas sin patio al norte: en la mayoría de los casos, la falta de orientación soleada se compensa con macetas móviles que se corren durante el día, una práctica que en las ciudades del centro y sur del país se vuelve habitual cada septiembre, aunque rara vez figure en las recomendaciones oficiales.
