Messi, de Rosario al Balón de Oro: el regreso que la MLS hizo posible
Después de dos ediciones afuera, el rosarino vuelve a la nómina de los 30 mejores del mundo. Argentina suma a Lautaro Martínez y la gala se muda a Londres.
Lo veo a Gerardo, de Rosario, revisando el celular en un bar del centro, y me cuenta que lleva toda la mañana mandándole capturas a sus amigos: Lionel Messi volvió a la lista de los 30 candidatos al Balón de Oro 2026, después de quedar afuera en las dos ediciones anteriores. Para mí, que escribo desde el interior, la noticia no es menor: es el regreso de un futbolista de 39 años que sigue sacando diferencias en la Major League Soccer con una regularidad que ya no se ve ni en Europa.
Los números que lo pusieron otra vez en la conversación
En lo que va de 2026, Messi acumula 31 goles y 16 asistencias en 35 partidos con Inter Miami. En la Copa del Mundo disputada en Estados Unidos, México y Canadá, convirtió ocho tantos y fue una de las piezas clave de una selección argentina que llegó hasta la final y terminó como subcampeona. Esa combinación — rendimiento de elite en el torneo de selecciones más exigente del planeta y consistencia goleadora en el club — fue el argumento central que mencionó France Football para reincorporarlo.
El otro argentino en la nómina es Lautaro Martínez. El delantero del Inter de Milán tuvo una temporada sólida en la Serie A y un papel protagónico en el equipo de Scaloni durante el Mundial. Su presencia confirma que, al menos desde la región, dos jugadores nacionales pelearán por quedar entre los mejores del período.
Londres como nueva sede y un detalle que la organización no explicó
- La ceremonia será el 26 de octubre en Londres, la primera vez en la historia del premio que se realiza fuera de Francia.
- El período evaluado va del 1 de agosto de 2025 al 31 de julio de 2026 e incluye lo actuado en el último Mundial.
- El jurado está compuesto por 100 periodistas especializados de los países mejor ubicados en el ranking FIFA.
A mí, Gerardo, lo que más le llama la atención — y a mí también — es lo que France Football no dijo: por qué un futbolista con 39 años y jugando en una liga que muchos consideran periférica vuelve a estar en la conversación cuando otros más jóvenes y en las cinco grandes ligas de Europa quedaron afuera. La respuesta parece estar en la brecha de visibilidad entre regiones: mientras las competiciones europeas copan los flashes, el Mundial sigue siendo el gran ecualizador, y ahí, desde el interior del mapa, todavía se escuchan las camisetas albicelestes.
