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Se rompió el equilibrio: crece la política, se cae San Isidro

Por años, San Isidro fue ejemplo de orden y gestión. Hoy, el deterioro se acelera: hospitales colapsados, escuelas descuidadas, calles que se desmoronan. La gestión Ramón Lanús creó cargos nuevos y destina más de $20 mil millones al aparato político

Por Redacción · 27 de junio de 2025 · hace 419 d

Los vecinos de más de 50 años conocen el valor de un municipio que funciona. Lo vivieron. Lo construyeron. San Isidro fue durante décadas sinónimo de estabilidad, orden y previsibilidad. Pero en este 2025, esa imagen comienza a desdibujarse ante una gestión municipal que parece haber perdido el rumbo.

En 2024, al asumir el intendente Ramón Lanús, el municipio incorporó 34 cargos políticos nuevos —12 secretarías y 22 subsecretarías— con un gasto estimado en más de $20 mil millones al año, según informó Zona Norte Diario Online. Se designaron otros 200 directores y asesores con sueldos promedio de 3 millones. El Intendente cobra otros 13 millones al mes. La promesa era modernizar. La realidad fue otra: hospitales colapsados, barrios sucios, escuelas sin mantenimiento, y una sensación de abandono que crece.

En zonas como Béccar y Boulogne, las obras de bacheo están paralizadas. Guardias médicas con personal insuficiente y demoras de hasta 9 meses para conseguir turnos en algunas especialidades. Las tasas municipales aumentaron un 214%, pero el deterioro de los servicios es cada vez más visible. Y mientras tanto, la nueva estructura política permanece firme, costosa e ineficaz.

Muchos vecinos de esta franja etaria recuerdan cómo se sostuvo San Isidro durante décadas con equipos mucho más reducidos y eficientes. Hoy, la lógica se invirtió: se gasta más en política, pero se resuelve menos. Las prioridades parecen haberse desviado, y lo que funcionaba bien se fue desarmando.

No se trata solo de nostalgia. Se trata de hechos. San Isidro fue una ciudad bien gestionada. Hoy, es una gestión inflada, cara y desconectada de los problemas reales. Los que más tiempo llevan en el municipio no necesitan promesas: necesitan ver que lo que ayudaron a construir no se derrumbe por decisiones equivocadas.

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Redacción

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