Teeto: una masa azul que se come el escenario para salvarse de las sombras
El estudio neozelandés Eat Pant Games revive la estética de los 64 bits con un plataformas 3D amable, cooperativo y basado en absorber elementos para mutar de forma.
Si alguna vez te cruzaste con un Banjo-Kazooie o un Mario 64, este Teeto te va a sonar de entrada. Es un plataformas 3D de la vieja escuela, con esa estética colorida de finales de los 90 que parece rescatada de un cartucho olvidado. La diferencia es que acá el protagonista no tiene sombrero ni mochila: es una masa azul que se traga lo que encuentra para cambiar sus habilidades.
La mecánica central es lo que lo separa del resto. Teeto puede absorber rocas, fuego y otros objetos del escenario, y cada elemento le modifica las propiedades. Eso obliga a mirar antes de avanzar: no es saltar por saltar, sino decidir qué conviene comerse en cada momento para resolver el puzzle ambiental. La absorción también se cuela en las peleas contra jefes, lo que le da coherencia al sistema.
Un recorrido amable, pensado para dos
El juego lo desarrolla Eat Pant Games, un estudio con sede en Nueva Zelanda. Son 24 niveles repartidos en cuatro actos, con una historia que sigue a Teeto y a su compañera Nory, una coneja, mientras enfrentan una corrupción de sombras. El diseño de cada escenario invita a explorar tranquilo: hay coleccionables y criaturas para rescatar escondidas en los rincones, y el juego premia al que se detiene a revisar en lugar de apurarse.
El movimiento se sostiene con dobles saltos y planeos, suficiente para manejarse con precisión sin exigir reflejos de cirujano. La curva de dificultad es deliberadamente amigable, lo que lo vuelve accesible pero puede dejar con ganas de más a quien viene de masticar plataformeros duros. El cooperativo local con pantalla dividida le suma la excusa perfecta para jugarlo con alguien al lado del sillón: los rompecabezas ambientales y los coleccionables funcionan igual de bien en compañía.
- 24 niveles en cuatro actos, con estética que remite a los 64 bits.
- Mecánica de absorción: comer objetos cambia las habilidades de Teeto.
- Cooperativo local con pantalla dividida para jugar de a dos.
- Enfoque en exploración y coleccionables, con dificultad amable.
¿Vale la pena? Sí, si lo que buscás es un plataformas desenchufado, para pasar el rato sin que el pad vuele por la ventana. No vale la pena si esperás un reto que te haga morder el sillón. Personalmente, me sedujo la idea de comerme el escenario para resolver puzzles: hacía mucho que un plataformas no me proponía algo así sin pedirme un posgrado en precisión.
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