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Una comadreja enana se metió entre la leña en Cutral Co y la historia detrás del rescate que volvió a poner la lupa sobre la fauna silvestre en casa

Un marsupial de apenas 30 gramos apareció oculto en una vivienda de Neuquén. El equipo de Guardafaunas de Picún Leufú lo liberó sano en su ambiente y el caso reabrió un debate cotidiano: cómo actuar cuando la fauna salvaje se cruza en el patio.

Por Malena AguirreTrabajo y educación digital · 10 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A María Esther le tembló la voz cuando me contó lo que pasó en su casa de Cutral Co. Estaba juntando leña para el frío neuquino y, de repente, se topó con una criatura diminuta, gris, con unos ojos enormes rodeados de manchas oscuras. No la tocó. Llamó por teléfono. Esa decisión, menor, le terminó salvando la vida al animal y le permitió a ella dormir tranquila.

Un marsupial confundido con un ratón

Lo que apareció entre los troncos era una comadreja enana, cuyo nombre científico es Thylamys pallidior. Es un marsupial autróctono de los ambientes áridos y de estepa, pariente lejano de los gatos marsupiales australianos y absolutamente ajeno a las ratas o ratones, aunque su tamaño invite a la confusión. Pesa entre 15 y 36 gramos, mide entre 8,5 y 12 centímetros de cuerpo y tiene una cola prensil donde acumula grasa para sobrevivir los inviernos más crudos.

Desde el interior del país, estas noticias suelen quedar circunscriptas a la comarca donde ocurren. Pero la particularidad de este caso es que muestra un protocolo que funcionó: el equipo de Guardafaunas de Picún Leufú llegó, evaluó al ejemplar con manipulación mínima, comprobó que estaba en perfecto estado y lo liberó pocas horas después en su hábitat.

Qué hacer si aparece fauna silvestre en casa

  • No tocar al animal ni intentar retenerlo, aunque parezca herido o indefenso.
  • No ofrecerle comida ni agua: una dieta incorrecta puede agravar su estado.
  • No criarlo como mascota: la fauna silvestre no se domestica.
  • Aislar la zona si es posible, para evitar que mascotas o niños se acerquen.
  • Dar aviso inmediato a la autoridad de fauna de la provincia o al centro de rescate más cercano.

La Dirección Provincial de Fauna de Neuquén lo resume en una frase que repiten cada vez que aparece un caso como el de María Esther: "la fauna silvestre no es mascota" y "protegerla es tarea de todos". El contacto directo, aunque sea bien intencionado, genera estrés, puede transmitir enfermedades y, sobre todo, acostumbra al ejemplar a la presencia humana, lo que reduce sus posibilidades de sobrevivir en libertad.

Hay algo que me llamó la atención al reconstruir esta historia. Mientras en el centro del país la discusión sobre animales urbanos suele girar alrededor de palomas o gatos callejeros, en la Patagonia el elenco es otro: zorros, piches, lagartijas, cóndores, y ahora esta comadreja enana que aparece escondida en una pila de leña. Es un recordatorio de que la vida silvestre no vive lejos: muchas veces duerme a metros de la cocina.

El episodio también deja una brecha regional que merece nombrarse: la respuesta rápida en Cutral Co fue posible porque existe un equipo de Guardafaunas con base en Picún Leufú. En vastas zonas del interior argentino, los vecinos que se topan con fauna silvestre no tienen a quién llamar, o el teléfono queda sonando sin respuesta. La protección efectiva depende de que esa red exista en cada pueblo, en cada paraje.

“Lo que más les pedimos es que no la toquen. La fauna silvestre necesita manos expertas, no las nuestras. Nuestra tarea es cuidarla, no apropiarnos de ella.”Dirección Provincial de Fauna de Neuquén

Me quedo pensando en María Esther y en la cantidad de vecinos que, como ella, reaccionaron con calma y sentido común. Y me queda una pregunta que la provincia no respondió con claridad: cuántas comadrejas enanas, cuántos piches, cuántos zorros chicos aparecen cada año en los patios de Neuquén y terminan mal por la ausencia de un protocolo conocido, de un número de teléfono difundido, de una campaña de divulgación sostenida. La empresa y el Estado suelen celebrar los rescates exitosos; rara vez cuentan los fracasos que los precedieron.

MA
Malena AguirreTrabajo y educación digital

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