Corbalán aterriza en Valencia y la Euroliga se llena de argentinos
El chaqueño debutará en el máximo torneo europeo y se sumará a Campazzo, Deck, Vildoza y Bolmaro en una edición con 20 equipos y 38 fechas
Vayan anotando, porque la Euroliga que viene viene con aroma a camiseta albiceleste. Gonzalo Corbalán, chaqueño, 15,1 puntos de promedio la temporada pasada en la Liga Endesa, fue confirmado por Valencia Basket hasta 2029 y se convirtió en el argentino número 32 en jugar el torneo más top del básquet europeo. Debuta el viernes 25 de septiembre de 2026 a las 14, nada menos que de visitante ante Besiktas, el club turco que ocupa la silla que dejó vacante Monaco.
(Sí, otro chaqueño en Europa. La provincia no para de exportar talento como si fuera una fábrica bien aceitada.)
Cinco albicelestes, cuatro equipos
- Facundo Campazzo y Gabriel Deck arrancan primero: el jueves 24 a las 13, Real Madrid recibe a Dubai Basketball. Vienen de ganar la Supercopa europea tras imponerse 93-89 sobre Olympiacos en Abu Dabi.
- Luca Vildoza vuelve a Belgrado, esta vez para jugar en Partizán bajo las órdenes del histórico Željko Obradović. Debuta el viernes 25 a las 15.45 frente a Olimpia Milano.
- Leandro Bolmaro, ya instalado en Milano, justamente será el rival de Vildoza en esa fecha. Viene de ganar la Supercopa italiana: 94-87 sobre Reyer Venezia en suplementario, con 17 puntos y 8 rebotes suyos.
Con Corbalán ya son 27 temporadas seguidas con presencia argentina en la Euroliga, una riada que en 2003/04 llegó a tener 11 jugadores al mismo tiempo, el récord absoluto. Esta vez la marca se estanca en cinco, repartidos en cuatro clubes, pero alcanza y sobra para ilusionarse.
Cómo sigue el torneo
Serán 20 equipos en fase regular, 38 jornadas, y después el filtro: los seis primeros van directo a cuartos, del séptimo al décimo pelean por las dos plazas restantes entre el 20 y el 23 de abril de 2027. Después, series al mejor de cinco y Final Four entre el 28 y el 30 de mayo. Un calendario largo, durísimo, pero con cinco razones de sobra para no perderse ni un partido. Vale la pena, y mucho.
