Iván Ramírez se sacó la peluca y se animó a cantar con voz propia en la tele
El humorista participa de Es mi sueño, el ciclo de Guido Kaczka, y se prueba como concursante sin las prótesis ni los personajes que lo hicieron conocido. La propuesta lo tomó por sorpresa y lo obligó a meterse de lleno con su registro vocal.
Si alguna vez te preguntaste cómo suena Iván Ramírez sin ser Lía Crucet, Dread Mar-I o el Gato con botas, ahora podés averiguarlo: el humorista se metió como concursante en Es mi sueño, el programa que conduce Guido Kaczka, y se anima a cantar con su propia voz. Sí, la de él. Sin trucos.
La convocatoria lo agarró fuera de base. Ramírez ya había compartido elenco con Kaczka cuando tenía 17 años, en Hacelo feliz, donde imitó a Dread Mar-I. Esta vez, el convite era muy distinto: dejar la máscara y exponerse como cantante. "Lo primero que pensé es: no sé cantar con mi voz", contó sobre el momento en que le propusieron sumarse.
Una rutina con muchas horas detrás
Aunque tomó clases de canto durante años, nunca se había mostrado así en pantalla. Ahora ensaya con el equipo vocal del ciclo, un paso clave para alguien que vive cambiando de registro todo el tiempo (un día hace de Cris Morena, al siguiente de un dibujito animado, y al otro de un relator deportivo). Según él mismo explicó, cuidar la técnica es fundamental justamente porque su herramienta de trabajo es la voz.
Mientras tanto, el hombre no se queda quieto. Integra el elenco de Viralizados, acaba de estrenar el ciclo de streaming Iván y vienen y recibió una propuesta para llevar un unipersonal a Mar del Plata, sin descuidar su agenda de shows. Vamos, un cronograma que ya quisiera cualquiera.
El detrás de escena de cada personaje
- Calcula que tiene más de 150 personajes en repertorio, entre figuras del espectáculo, deportistas y dibujos animados.
- Para armarlos, primero observa cómo piensa cada uno, qué le interesa y cómo se mueve; después trabaja la voz y los gestos, y al final suma vestuario y caracterización.
- Colocar una prótesis puede demandar al menos cuatro horas, y desmaquilarse suma otras dos más.
- Invierte en pelucas de cabello natural y tiene un equipo que le confección la ropa de cada personaje a medida.
- Empezó a los 14 años, cuando imitó a Lía Crucet en el cumpleaños de una amiga con un vestido que le cosió su bisabuela. De ese show sacó tres contratos para otros eventos.
Lo que se viene en Es mi sueño es, para mí, lo más interesante: ver a un tipo que vive de ser otros mostrándose como ninguno. Si eso no es un desafío, no sé qué lo es. Vale la pena seguirlo de cerca, aunque más no sea para sacarnos la duda de una vez.
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