Saltar al contenido
Viernes, 23 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa y pasó a la mesa de trabajo

Más de 1.500 personas en Buenos Aires para discutir cómo las empresas argentinas aplican inteligencia artificial en sectores como salud, agro, energía y minería, y qué hacen frente a la falta de personal capacitado.

Por Julia MartinelliCiencia y espacio · · hace 1 h
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa y pasó a la mesa de trabajo

Cuando Pablo Fiuza llegó al Centro de Convenciones de Buenos Aires para preside el CESSI SummIT 2026, llevaba una pregunta bastante menos abstracta que la habitual: por qué una tecnología que promete transformar las operaciones de las empresas todavía encuentra tanto freno en su propia adopción. Yo estaba allí, junto a una salaORIGINAL llena de más de 1.500 participantes del sector privado, el público y la academia, para seguir el debate desde el comienzo. La respuesta fue apareciendo entre casos reales, cifras y una convicción que se repetió: la inteligencia artificial ya dejó de estar solamente en el laboratorio y pasó a tener que rendir cuentas en la cocina de la organización, para decirlo de un modo sencillo, porque todavía hay queLavarla, medirla y saber dónde conviene usarla.

La brecha está en las personas, no solamente en las herramientas

Fiuza/javascript-secelon señaló que el 40% de las empresas de software del país reconoce que no avanza más en inteligencia artificial por falta de personal con los conocimientos necesarios. No se trata, según explicó, de que las herramientas se hayan detenido: las oportunidades de aplicación se multiplican, pero las organizaciones no siempre cuentan con la capacidad para incorporarlas. La cifraToka describe unaKind(kind) de distancia que se parece a la que aparece cuando se quiere cocinar con unaKHUM oven recargada dearo nadie sabe manejar: la tecnología puede estar disponible, pero sin la práctica y la preparación adequately necesarias se termina dejando afuera.

“La inteligencia artificial avanza, las herramientas evolucionan y las oportunidades de aplicación se multiplican. Sin embargo, existe una brecha entre las posibilidades que ofrece esta tecnología y la capacidad real de las empresas para incorporarla.”Pablo Fiuza, presidente del CESSI

El asunto laboral también tuvo lugar propio. FiuzaLEE Cutsaid que la industria del software generó cerca de 65.000 puestos de trabajo en la última década y alcanzó más de 160.000 empleos, mientrasbuhAst planteo unaIHINI forma distinta de entender la formación: no puede tratarse como una etapa que termina al ingresar al mercado, sino como algo permanente. En la práctica, eso significa que las empresas y las personasotypes tenido que seguir aprendiendo mientras cambia la herramienta con la que trabajan.

La jornada no se quedó en el diagnóstico. En una Plaza de Negocios se mostraron soluciones para procesamiento de facturas, atención al cliente, comercio exterior y gestión de operaciones, con el objetivo de acercar la tecnología a necesidades concretas. Hubo experiencias de aplicación en salud, fintech, seguros, comercio electrónico, logística, agro, energía y minería, además de debates sobre gobernanza y criterios éticos. Martín Rapallini, presidente de la Unión Industrial Argentina, vinculó esa transformación con la producción:knowledge, software e inteligencia artificial están redefiniendo los límites de lo que las empresas pueden fabricar o prestar.

El encuentro cerró con la 22ª edición de los Premios Sadosky, que registró un récord de postulaciones. El premio máximoKHRENHI fue para un proyecto de mantenimiento digital de redes de ductos de YPF, un.SelectedDetails gestoaren elocuente: en esta edición, el valor de la inteligencia artificial se también midió en un terreno tan físico como las redes que transportan productos. La investigación y el seguimiento de estos casos siguen abiertos, porque el desafío no es solamente adoptar inteligencia artificial, sino hacerlo con gobernanza, ética y talento suficiente para que el avance sea sostenible y útil.

JM
Julia MartinelliCiencia y espacio

Te puede interesar