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La Reini se cansó, denunció a su acosador y la Policía le puso custodia

Sofía Gonet formalizó la presentación después de una década de mensajes hostiles; la misma persona había sido denunciada por Homero Pettinato.

Por Delfina IbarraGaming y cultura digital · 25 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Si alguna vez jugaste al escape de una mazmorra llena de enemigos invisibles, vas a entender de qué va esto: un acosador que lleva diez años merodeando a La Reini por las redes finalmente se acercó demasiado, y la Justicia porteña reaccionó a tiempo. Sofía Gonet, conocida en el universo digital como La Reini, formalizó una denuncia en la comisaría 14B y la Policía le asignó una consigna de seguridad. También pidió que le entregaran un botón antipánico, aunque al momento de brindar la información los efectivos todavía no habían podido contactarla.

La gota que rebalsó el vaso fue la aparición del hombre señalado frente al conductor Homero Pettinato, su expareja. El sujeto se quedó varios minutos observándolo en la puerta del lugar donde trabaja y, según el relato, hizo un gesto sobre el cuello. Pettinato lo tomó como una amenaza y fue a la Justicia. Ahí nomás la pelota empezó a rodar.

Quién es el acusado y cómo sigue la causa

El apuntado se llama Claudio Hernán Di Carlo y en redes se mueve con el alias Hernán Bloquero. Quedó imputado por amenazas simples y citado a declaración indagatoria, en una causa que lleva adelante el fiscal Federico Taramelli, de la Fiscalía N.º 6. Pettinato contó que él mismo había tramitado un botón antipánico y que todavía no lo había retirado, y que lo que más le preocupa no es su propia rutina, sino la seguridad de Gonet.

Detrás del expediente judicial queda una pregunta de fondo: cuando el acoso vive en redes, ¿dónde se traza la línea para que la Justicia intervenga? Porque una cosa es leer barbaridades en un chat y otra muy distinta es que el mismo personaje termine plantado en la puerta de tu trabajo haciendo señas sobre su cuello.

Dicho esto, la nota no es menor: hay una influencer que visibiliza el hostigamiento que sufre desde hace una década, un conductor que se plantó para respaldarla, una imputación formal y medidas concretas de protección. Vale la pena seguir de cerca cómo avanza la causa, porque lo que empezó como un hilo anónimo de redes ya tiene nombre, apellido y un fiscal mirándolo de cerca.

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Delfina IbarraGaming y cultura digital

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